River Plate se sometió a un fuerte rearmado del plantel en donde decidió que varios de los futbolistas buscaran otros rumbos en busca de volver a potenciarlos. Maximiliano Salas, cedido a Independiente Rivadavia, e Ian Subiabre, a préstamo en Tigre, fueron incluidos en acuerdos que contemplan una condición particular para sus enfrentamientos contra el Millonario.
La situación no responde a una decisión de los entrenadores ni a una cuestión deportiva. Tampoco se trata de una sanción para los jugadores. La explicación está directamente relacionada con las condiciones que River estableció al momento de concretar ambas cesiones. El club de Núñez volvió a utilizar una cláusula que durante los últimos años había perdido presencia en el fútbol argentino.
Cuál es la situación contractual de Maxi Salas e Ian Subiabre
En el caso de Maximiliano Salas, River acordó su préstamo a Independiente Rivadavia por un año. La cesión se realizó sin cargo y, de acuerdo con los términos difundidos, el club mendocino se hará cargo del salario del delantero. Entre las condiciones incluidas en el acuerdo aparece la prohibición de que Salas pueda enfrentar a River durante el período en el que permanezca a préstamo. Por eso, no podrá jugar el partido correspondiente a la octava fecha del Torneo Clausura en el Monumental.
La misma condición fue incorporada en el préstamo de Ian Subiabre. El juvenil de River fue cedido a Tigre y, aunque quedó habilitado para jugar con su nuevo equipo, no puede hacerlo cuando el rival es el Millonario. De hecho, la cláusula ya tuvo aplicación en el partido que ambos equipos disputaron por el campeonato.
La particularidad de estos acuerdos es que se trata de una herramienta contractual utilizada históricamente en el fútbol para impedir que un jugador cedido enfrente al club que conserva sus derechos. River decidió incorporarla nuevamente en estas dos operaciones para evitar que tanto Salas como Subiabre puedan cruzarse deportivamente con el equipo de Núñez mientras dure el préstamo.
La relación con Salas
En el caso de Salas, la medida adquiere una relevancia especial porque su salida de River se produjo después de un período en el que el delantero había quedado apartado del plantel profesional. El atacante pasó a Independiente Rivadavia en busca de continuidad, pero el acuerdo dejó establecido desde el comienzo que no tendría la posibilidad de medirse contra su ex club.
Con Subiabre ocurrió algo similar, aunque su situación es diferente por tratarse de un futbolista joven que fue cedido a Tigre para sumar minutos. River conservó el control de su futuro y, al mismo tiempo, estableció la condición de que no pudiera enfrentarlo.
