Pablo Migliore es sin duda alguna un arquero muy recordado en el fútbol argentino. Producto de su fuerte personalidad, no pasó desapercibido en clubes como Boca, Racing San Lorenzo y Huracán, entre otros. Le tocó atajar en partidos importantes y tuvo una larga trayectoria bajo los tres palos. No obstante, le tocó vivir momentos complejos afuera de las canchas y uno fue cuando cayó preso.
Por qué estuvo preso Pablo Migliore
El ex arquero atravesó uno de los episodios más particulares de su carrera en 2013, cuando todavía era arquero de San Lorenzo. El 31 de marzo de ese año, después del partido que el equipo de Boedo perdió 1-0 ante Newell’s en el Nuevo Gasómetro, fue detenido por orden de la Justicia. El exfutbolista quedó involucrado en una investigación por el homicidio de Ernesto Cirino, ocurrido en 2011, debido a un presunto encubrimiento agravado de Maximiliano “Maxi” Mazzaro, entonces señalado como uno de los principales integrantes de la barra de Boca y quien se encontraba prófugo.
Migliore permaneció 40 días detenido en el penal de Ezeiza. La Justicia había dictado su prisión preventiva y lo procesó por encubrimiento agravado, al considerar que podía haber colaborado para que Mazzaro permaneciera prófugo. Según la investigación de aquel momento, una escucha telefónica registró una comunicación desde el celular del arquero en la que se solicitaba preparar un automóvil para entregárselo al barra.
Así contó Migliore cómo fue la experiencia en la cárcel
Años después, Migliore contó con detalle cómo vivió aquella situación y recordó especialmente su llegada al penal. En una entrevista, relató que fue trasladado de madrugada y que entró al pabellón todavía con parte de la ropa que llevaba después del partido: “Me había sacado las canilleras nomás”. También recordó las advertencias que recibió antes de ingresar y describió el estado de desconcierto con el que atravesó sus primeras horas: “Vos te hacés una película... No pensás, estás bloqueado en ese momento”.
Su adaptación a la cárcel tampoco estuvo exenta de situaciones difíciles. El ex arquero reconoció que protagonizó peleas y explicó cómo interpretaba la necesidad de defenderse dentro del penal: “Sí, me agarré trompadas en la cárcel. Porque vos tenés que hacerte respetar también, no por demostrar algo. No te queda otra”. Y agregó: “Vos lo que ganás es defenderte, sos vos, es tu vida y la del otro”.
Durante esos 40 días, además, contó que participaba de partidos de fútbol en el patio y que no tuvo problemas para dormir, aunque escuchaba los disturbios que se producían en otros pabellones. “Jugaba de 9”, recordó sobre los encuentros que disputaba dentro de la prisión.
