La Fórmula 1 inicia una nueva era con el cambio de reglamento técnico, que tiene como principal fin guiar a la competencia hacia una mayor sostenibilidad, por lo que las nuevas unidades de potencia usan más potencia eléctrica y prescinden del MGU-H. De ahí que Alpine haya aprovechado este momento para despedirse de los motores de Renault e iniciar una asociación con Mercedes, que proveerá tanto la motorización como las cajas de cambio.
El hecho de haber escogido a la marca alemana como proveedora se debe a la alta fiabilidad que han mostrado sus motores en los últimos años, aunque ahora se ha sumado un inesperado problema a semanas del inicio del campeonato. Y es que Petronas, proveedora del combustible que requieren las unidades de potencia germanas, todavía no ha recibido ni la certificación ni la homologación de su mezcla para esta temporada.
Anteriormente, el trámite para la certificación llevaba unas semanas con los combustibles fósiles, pero la FIA ha implementado nuevos sistemas de control para la aprobación del combustible sostenible. De hecho, ahora es Zemo, un organismo externo, el que se encarga de analizar el producto final, pero además hace un meticuloso control de toda la línea de producción para garantizar los estándares de sostenibilidad.
La empresa británica envía empleados a las plantas de producción para verificar que se cumplan los criterios establecidos por la FIA, además de hacer certificaciones por cada molécula y socio implicado en la cadena. Puesto que se trata del primer año con la nueva normativa, se considera que el retraso en la homologación es común, pero Mercedes, Alpine, Williams y McLaren se mantienen atentos a lo que pueda suceder en estas semanas.
Y es que en caso de que no se apruebe el combustible de Petronas, el equipo de Franco Colapinto y todos los que tengan motores de Mercedes podrían verse obligados a usar un combustible provisional. En dicho caso, podrían apreciarse pérdidas de rendimiento en estas cuatro escuderías en el Gran Premio de Australia que se disputará del 6 al 8 de marzo en el Circuito de Albert Park.
Briatore se metió en la polémica de los motores en la F1
Las unidades de potencia de Mercedes han sido muy discutidas por la relación de compresión, que sube a 1:18 con los materiales usados por la marca alemana cuando el límite es 1:16. Justamente sobre este debate habló Flavio Briatore, que señaló que los ingenieros alemanes han interpretado y respetado el reglamento: “Mercedes hizo lo que tenía que hacer, siguió escrupulosamente las instrucciones de la FIA. La FIA lo reafirmó, lo validó y eso es todo”.
