Argentina afrontará este sábado 19 y domingo 20 de septiembre una nueva serie de Copa Davis 2026 ante Turquía, con el objetivo de meterse en los Qualifiers de 2027, después de lo que fue meses atrás la dura derrota sufrida frente a Corea del Sur, serie que disputó con varias ausencias de peso. El cruce se disputará en el estadio Ruca Che de Neuquén, en una serie especial porque será la primera vez que el equipo nacional juegue oficialmente en la Patagonia.
La particularidad estará también en la superficie. Argentina jugará sobre una cancha rápida de cemento y bajo techo, una elección diferente a la habitual tradición del equipo nacional sobre polvo de ladrillo. La decisión fue tomada para la serie ante Turquía y sorprendió por tratarse de la segunda vez en la historia que decide jugar en el país con esta superficie, después de la fatídica experiencia vivida en la serie frente a España por la final de la Copa Davis 2009 en Mar del Plata.
La explicación de Frana sobre la elección de la superficie para Argentina en la Copa Davis
Javier Frana, capitán del seleccionado argentino, explicó que la elección de la superficie fue analizada junto con la Asociación Argentina de Tenis y que hubo dos razones centrales: el rendimiento del equipo sobre cemento y la necesidad de evitar un cambio de superficie después de la gira norteamericana. “Nos pareció inteligente jugar en cemento ante Turquía”, señaló el entrenador.
Frana remarcó especialmente el aspecto físico. “Al elegir cancha dura se está cuidando la parte física de nuestros jugadores, porque vienen de la gira norteamericana en cemento. Así no tendrán que cambiar de superficie por unos días y volver inmediatamente después al circuito nuevamente en canchas duras”, explicó. La idea es que los tenistas mantengan continuidad sobre una superficie que ya conocen y reduzcan la exigencia que implicaría pasar del cemento al polvo de ladrillo y volver rápidamente al circuito.
Además, el capitán argentino destacó que la pista neuquina tendrá características que pueden favorecer la adaptación de sus jugadores. “Hoy los tenistas están acostumbrados a adaptarse a distintos cambios de velocidad de pique y de pelotas. Será una cancha donde los nuestros se sentirán cómodos”, afirmó. La intención fue construir una cancha lo más cercana posible a las condiciones que encontraron recientemente en Nueva York.
El equipo de Argentina
Frana pudo armar el plantel con la mayoría de sus mejores raquetas. Son parte del mismo Francisco Cerúndolo, Mariano Navone, Thiago Tirante y los doblistas Guido Andreozzi y Andrés Molteni. El gran ausente de la lista es Horacio Zeballos, n°3 del raking de dobles. Según explicó el capitán argentino, se debe a "temas personales y un proceso migratorio no fue posible tenerlo en cuenta".
Cerúndolo y Navone, con buenos rendimientos en el US Open
La elección también encuentra respaldo en los últimos resultados de dos de los principales singlistas argentinos. Francisco Cerúndolo llega después de alcanzar la cuarta ronda del US Open. En Nueva York consiguió una importante victoria ante el estadounidense Taylor Fritz en la tercera ronda, al remontar dos sets y ganar por 3-6, 4-6, 6-3, 6-4 y 6-4. Mariano Navone, por su parte, protagonizó uno de los grandes golpes del torneo al derrotar a Novak Djokovic en la primera ronda. El argentino se impuso por 7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1, en una victoria histórica que significó la eliminación del serbio en el debut del US Open.
Con Cerúndolo y Navone como principales opciones para los singles, Argentina llega a la serie con una superficie conocida y una preparación alineada con el calendario. Para Frana, el cemento no fue una elección al azar: fue una decisión pensada para aprovechar el momento del equipo y sostener la continuidad física y tenística de sus jugadores.
