Nacida en Rojas y radicada en Rosario, Sol Cascardo -conocida artísticamente como Solca- lanzó su segundo disco y habló sobre su presente con El Destape. A través de los doce tracks de su álbum Carne -que navegan por los espacios liminales, la tensión de habitar un presente deshumanizado y las sombras del ser humano- la cantautora y productora consolida un proyecto ambicioso. Con una formación musical que comenzó a los 12 años en su ciudad natal y que continuó en la Facultad de Música rosarina, la artista profundizó su lenguaje sonoro en un disco conceptual que marca un punto de inflexión en su carrera.
El proceso de gestación de este trabajo comenzó tras el lanzamiento de su álbum debut en 2024: "El disco lo arranqué a componer ni bien salió mi primer disco, al toque como que arranqué ya a componer nuevos temas, sin saber bien de qué quería hablar yo, simplemente fueron primeras aseveraciones de composiciones de lo que estaba transitando con la nueva exposición", explicó la compositora. La etapa de creación se extendió hasta comienzos de este año, logrando que el repertorio combine canciones con dos años de recorrido con creaciones recientes: "Traté de que se sienta que es parte de un todo y de que cada tema cumpla su lugar".
La firmeza en la lírica y la prueba de las canciones en el escenario
Respecto a la grabación de las voces, la artista remarcó una postura inflexible sobre el contenido de sus letras al momento de entrar al estudio. "Tengo una filosofía mía de que si yo escribí eso en su momento es por algo y tengo que respetarlo. Si no me gusta ese tema, bueno, pongo otro entonces, pero no cambiar lo que estaba segura que quería decir en ese momento", afirmó Solca.
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Ese recorrido compositivo también tuvo un importante rodaje en vivo antes del lanzamiento del álbum, un ejercicio que le permitió testear el impacto directo en el público. "Vas viendo la reacción de la gente porque hay temas que una cree que son una bomba y van para el final, y quizás es un tema que está re bueno para abrir", comentó la cantante.
Con la mira puesta en el calendario de presentaciones, el show oficial de Carne tendrá lugar el próximo 16 de octubre en el Centro Cultural Güemes de Rosario. "Va a ser a explotar trasnoche, después una fiesta. Ahí vamos a hacer de todo porque estamos en casa", anticipó Solca, manifestando además sus intenciones de llevar la gira hacia Buenos Aires, Córdoba y La Plata durante los próximos meses.
Del pueblo a la ciudad: influencias y la búsqueda de horizontes
Dejar Rojas para radicarse en Rosario fue un paso decisivo en su búsqueda de crecimiento. "Fui a vivir allá para estudiar y para escaparme del pueblo, tenía otras ambiciones y otras cosas que hacer en la vida. Estoy acostumbrada a ir a otro lugar, no conocer a nadie y empezar a armar de cero", rememoró sobre su etapa de adaptación.
Sus primeras referencias musicales estuvieron marcadas por el entorno familiar. "Mi padre es músico, entonces siempre estuve rodeada de cosas de esa índole, ir a verlo tocar ahí en el pueblo. Tenía una escuela muy grande de Jimi Hendrix, pero después en la adolescencia fui buscando mis referentes: tenía bandera de Viejas Locas en la pieza, fui muy fan de My Chemical Romance y después me obsesioné con Prince", detalló. Sin embargo, el quiebre decisivo llegó con la irrupción de Marilina Bertoldi: "A los 14 o 15 me llegó la data del primer disco de Marilina y fue como: 'Hay una lesbiana que hace esto, yo quiero hacer eso y me está hablando a mí'".
Esa búsqueda personal la llevó a consolidar un perfil predominantemente autodidacta en la guitarra, el bajo y la producción musical. Aunque se presentó un par de veces en su ciudad natal -donde incluso la nombraron ciudadana ilustre tras abrir un show de Wos, reconocimiento al que no asistió por timidez-, la artista reconoce que tocar en su pueblo natal siempre genera una repercusión particular.
El escenario independiente actual y los sueños por cumplir
Al analizar el presente de la industria para los proyectos autogestionados, Solca fue contundente respecto a los obstáculos cotidianos. "Es bravo más que nada por dos factores: uno es lo económico, si no tenés una buena espalda todo lo costea la banda y es bravísimo. La otra pata es que si no estás firmado con alguien, hay un par de cosas en el juego en las que no entrás, como playlists y jugadas facilitadas. Si no estás con nadie, es ver cómo se hace", reflexionó.
Finalmente, al repasar sus colaboraciones soñadas y los referentes con los que anhela compartir escenario, la santafesina no dudó en señalar sus aspiraciones internacionales y locales: "Me encantaría tocar con Marilina, con Bob Dylan y con Lenny Kravitz, que es mi espíritu animal".
