Zach Cregger volvió al cine luego de su aclamada película de terror Weapons y lo hizo reimaginando la mítica saga de videojuegos Resident Evil. La aventura que desde su estreno está siendo aclamada por la crítica especializada se hizo viral por una pregunta que se hicieron muchos fans: ¿hace falta haber visto todas las películas y jugado a los videojuegos para entender la nueva cinta?
La respuesta es no, no hace falta haber visto las películas anteriores de Resident Evil ni haber jugado los videojuegos para entender la nueva película de Zach Cregger. La película funciona como una historia nueva y autónoma. No continúa la saga protagonizada por Milla Jovovich y tampoco exige conocer las películas anteriores.
Tampoco adapta directamente ninguno de los videojuegos. Cregger toma elementos del universo de Capcom y de la experiencia de jugar Resident Evil, pero presenta un protagonista nuevo, Bryan, interpretado por Austin Abrams. No aparecen como protagonistas los personajes clásicos como Leon Kennedy o Chris Redfield.
Sí hay que reconocer que quienes conozcan la historia podrán reconocer muchos guiños que van desde la exploración de habitaciones a las municiones limitadas u objetos que hay que encontrar, que son característicos de la saga, así como los zombis y otras criaturas.
Cuántas películas tiene la saga Resident Evil y de qué trata la nueva
Resident Evil sigue a Bryan (Abrams), un mensajero con mala suerte al que le encargan entregar un paquete en un hospital remoto. Pronto se ve envuelto en un brote que se origina en un hospital de Raccoon City y debe luchar contra hordas de criaturas mutantes para sobrevivir", adelanta la sinopsis del filme.
Bajo la dirección de Cregger y coescrita junto a Shay Hatten (Ballerina, John Wick 4), Resident Evil está protagonizada por Abrams (Weapons), Paul Walter Hauser (Richard Jewell), Zach Cherry, Kali Reis y Johnno Wilson. Esta película dará arranque al reinicio de la saga de videojuegos que ya estrenó otras seis películas protagonizadas por Milla Jovovich cuya recaudación en la taquilla mundial superó los 1.200 millones de dólares.
