Soledad Pastorutti festejó a lo grande sus 30 años de carrera en Cosquín, plaza que la vio nacer artísticamente en enero de 1996. Esta vez, los eventos conmemorativos comenzaron por la tarde, en una peña de la que participó nada más y nada menos que el recordado guitarrista “Laucha” Calcaterra, emblemático por sus icónicas introducciones en canciones como A Don Ata, Entre a mi pago sin golpear y Que nadie sepa mi sufrir.
El músico acompañó a La Sole durante más de veinte años en escenarios del país y del mundo, pero en 2017 dio un paso al costado y ya no formó parte de las giras de la folklorista. "Ya son treinta años que tenemos en el lomo (risas). Toda la gente que yo vi cuando eran chicos ahora ya vienen con los hijos", comentó el Laucha Calcaterra.
"La verdad es una emoción. Le agradezco a Sole que me invitó, pongo mi granito de arena en este festejo que es espectacular", continuó el guitarrista. "Uno a veces no espera tanto, pero sí lo desea", relata Calcaterra en relación a la euforia y amor que encontró como respuesta del público tras subir a la peña que se hizo en Cosquín, como parte de los 30 años de carrera de Soledad Pastorutti. "Agradecido especialmente a Sole que siempre nos da un lugarcito se conozca a los músicos que ella tiene".
Cómo fue el festejo de Soledad en Cosquín
Soledad Pastorutti celebró a lo grande sus 30 años de carrera con una noche histórica en el Festival de Cosquín. La artista realizó un recorrido emotivo por toda su discografía, repasando los grandes clásicos que marcaron su trayectoria y compartiendo escenario con invitados de lujo como Teresa Parodi, Cazzu, Nahuel Penissi e Ivonne de la Delio Valdez, entre muchos otros. El festejo tuvo un clima de verdadera fiesta popular y confirmó, una vez más, el lugar central que La Sole ocupa en la música argentina desde aquel recordado debut en 1996.
La celebración comenzó en la tarde del 31 de enero con una peña en la ciudad de Cosquín y continuó con el streaming “La Previa”, conducido por Edith Hermida. El show oficial en el escenario Atahualpa Yupanqui arrancó pasadas la 1 de la madrugada y se extendió con una energía inagotable. Tras el recital, la cantante sorprendió con una caravana en autobomba por las calles de la ciudad y cerró la jornada al amanecer cantando en una peña en la Plaza San Martín, para el público que no pudo ingresar al predio del festival, coronando así un festejo inolvidable.
