Fran Rizzaro atraviesa una etapa de pleno crecimiento con el reciente lanzamiento de Todo es un Montón sonando en plataformas, mientras el cantante y actor se prepara para reencontrarse con su público en Niceto Club el próximo 27 de octubre. A diferencia de otros estrenos donde el festejo suele darse en eventos multitudinarios, el artista vivió las horas previas al lanzamiento en la intimidad y la calma personal.
"Por lo general hacés un evento, una cena o lo festejás con gente. Estoy un poco conectado hoy conmigo. Paso mucho tiempo en el auto escuchando música, y poner ahí por primera vez la canción me gustó", relató Rizzaro sobre el contexto en el que iba a estar al momento del estreno de Todo es un Montón.
El sencillo propone una mirada optimista sobre las presiones cotidianas: "Salió este tema hablando un poco del presente, de las cosas de todos los días que a veces nos abruman, nos queman la cabeza o nos dan ansiedades", explica Rizzaro. Alejado por un momento de sus temáticas habituales de amor y desamor, el músico resalta el valor de lo que buscó transmitir: "Surgió este mensaje positivo de que aunque todo sea un montón, nada es porque sí, todo va a pasar, te vas a reír de nuevo, si querés llorar, llorá, pero seguí. Me gustó porque me di cuenta de que era algo que por ahí yo necesitaba escuchar".
La apuesta en Niceto Club y la convivencia entre la música y la actuación
De cara al show de octubre en Palermo, que marcará su vuelta a ese escenario tras dos años, Rizzaro adelanta una fecha con banda completa, momentos acústicos, invitados de nivel y canciones inéditas. "Faltan dos meses y es la segunda vez que lo hago. Esta vez estoy más tranquilo, más confiado, con ganas de no quemarme la cabeza con que sea un showazo increíble, sino con lo simple de disfrutar, conectar y estar ahí presente con mi gente, mi familia y mis amigos", detalla sobre el clima que se vivirá esa noche en Niceto.
Al analizar su doble faceta artística, marca claras diferencias entre el set de grabación y el estudio. Mientras define la actuación como un espacio que exige "poner el cuerpo, jugar con tus emociones y lo que te pasa con un otro", la música ocupa un rol mucho más orgánico en su rutina: "La música es algo que me pasa en la vida, en el día a día. Siento que no me pone tanto en jaque, es más una charla interna en la que soy más franco. En lo actoral es donde no soy tan franco, sino que sale un poco más de mí a ser otro personaje".
El respaldo del equipo y un gusto musical inesperado
Por otra parte, en relacion a las complejidades del terreno musical, el artista destaca la contención de su entorno de trabajo para encarar la parte burocrática de la industria: "Si estuviera solo sería jodido, pero por suerte trabajo con un equipo muy bueno, con Sony y mi equipo de management".
Para cerrar, Rizzaro sorprendió al revelar cuál es ese género musical que lo acompaña desde siempre pero que pocos asocian con su perfil actual: "La bachata es un género del que soy muy fan. La escuché mucho de chico, me encantó siempre y es una musicalidad que me da algo lindo. Me gustaría un poco entrar en ese terreno, divagar ahí y ver qué pasa".
