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El Dúo Mastruzzo-Núñez recupera tangos olvidados: un recorrido por los sonidos del ayer

Tangos del olvido, el álbum debut del Dúo Mastruzzo–Núñez, rescata la obra de compositoras del tango argentino. La flautista Ana Ligia Mastruzzo y el guitarrista, compositor y arreglador Federico Núñez grabaron once tangos de compositoras argentinas en arreglos originales para flauta y guitarra, un repertorio inédito que propone una nueva mirada sobre el patrimonio tanguero desde la música de cámara.

04 de septiembre, 2026 | 18.44

El tango sabe por viejo. Mucho sabe. Tiene tanta historia escrita que de tanta historia, suele suceder que una parte quede en el archivo, en algún cajón, en el silencio. Y hasta ahí fueron la flautista Ana Ligia Mastruzzo y el guitarrista, compositor y arreglador Federico Núñez. Al rescate. Y así es que Tangos del olvido es el álbum debut del Dúo Mastruzzo-Núñez. Editado por EPSA Music, el disco reúne once tangos de compositoras argentinas en arreglos originales para flauta y guitarra, un repertorio inédito para esta formación instrumental que propone una nueva mirada sobre el patrimonio tanguero desde la música de cámara. El repertorio nace a partir del libro Song Book: Compositoras del tango desde los inicios hasta la actualidad, una investigación de Soledad Venegas y Julia Winokur que recupera la producción de canciones compuestas por mujeres cuya contribución al tango permaneció durante décadas escasamente difundida. A partir de ese material, Federico Núñez realizó los arreglos originales para flauta y guitarra, concebidos para preservar la esencia del lenguaje tanguero —su fraseo, su pulso y su canyengue— mientras dialogan con los recursos y la sonoridad de la música de cámara. El resultado incorpora un repertorio inédito para esta formación y pone de relieve los múltiples vínculos históricos entre el tango y la tradición clásica.

El proyecto nació a partir de la obtención del premio Cultura Argentina al Mundo, otorgado por el entonces Ministerio de Cultura de la Nación. Antes de su lanzamiento discográfico, este repertorio fue presentado en giras de conciertos por México y diversos países de Europa, donde despertó un marcado interés por la recuperación de este patrimonio musical y por la originalidad de la propuesta artística. El trabajo discográfico fue grabado en el estudio de César Angeleri. La grabación, edición, mezcla y masterización estuvieron a cargo de Javier Mazzarol, la fotografía de portada pertenece a Jorge Mónaco y el diseño de portada fue realizado por Diego Rocha. Con este lanzamiento, Mastruzzo y Núñez reafirman su compromiso con la difusión del patrimonio musical argentino y con la creación de nuevas lecturas sobre el tango, integrando investigación, interpretación y producción artística en un mismo proyecto. El Destape Web charló con Ana Ligia para entrar al mundo de este disco, que invita a cerrar los ojos y escuchar melodías que fueron centrales en los inicios de una historia que parece no tener un final.

-¿Qué los motivó a la grabación de Tangos del Olvido? ¿Cuáles fueron los disparadores de este trabajo?

-Tangos del olvido nació mucho antes que el disco. Nació de una inquietud que tuvimos como músicos: preguntarnos qué tangos habían quedado fuera de los repertorios habituales y, particularmente, qué había ocurrido con las mujeres que habían participado en la creación de ese patrimonio. El disparador fundamental fue el trabajo de investigación de Soledad Venegas y Julia Winokur, Songbook. Mujeres compositoras de tango desde los inicios hasta la actualidad. Allí encontramos una enorme cantidad de compositoras y canciones que prácticamente no circulaban, algunas incluso desconocidas para nosotros. El libro nos abrió una puerta hacia otra historia del tango. A partir de allí seleccionamos un repertorio y Federico realizó los arreglos para flauta y guitarra (algunos con guitarra de seis cuerdas y otros de diez cuerdas). Nos interesaba no hacer una reconstrucción arqueológica, sino volver a poner esas músicas en circulación desde una mirada actual, aprovechando las posibilidades expresivas de nuestra formación de cámara y generar repertorio nuevo para esta formación. Tangos del olvido comenzó para participar del programa Cultura Argentina al Mundo del Ministerio de Cultura de la Nación y salió premiado en ese momento, esto implicó una gira por México. Presentamos este programa en conciertos en Argentina y luego en México, Italia, España y Grecia— y finalmente sentimos que era necesario dejar un registro discográfico. Así nació el álbum, que reúne once tangos en arreglos originales para flauta y guitarra, fue editado por EPSA Music en julio de 2026 y grabado, editado y masterizado por Javier Mazzarol en el estudio de César Angeleri.

El Dúo Mastruzzo–Núñez de tango.

-En el disco rescatan canciones de, entre otras autoras, Eloísa D'Herbil da Silva, alguien que suena desconocida pero marcó parte de la historia del tango. ¿Qué significó esa época inicial del tango para la música y la cultura?

-La historia del tango suele contarse a partir de una serie de nombres masculinos que se convirtieron en parte del canon. Pero cuando uno empieza a investigar aparecen otras figuras que tuvieron una participación muy importante y que fueron quedando en los márgenes de ese relato. Eloísa D'Herbil de Silva es un caso extraordinario. Fue discípula de Franz Liszt y una pianista de talento exquisito. En el ámbito del tango, fue una figura vinculada a los primeros tiempos del género, y su nombre aparece asociado a la primera composición escrita por una mujer dentro de esta corriente musical. En nuestro repertorio incluimos su tango Yo soy la rubia, una canción que nos permite acercarnos a ese período fundacional desde otra perspectiva, ella la escribió en 1906, un año después del tango La Morocha, escrito por Villoldo y Saborido, siendo uno de los primeros ejemplos de "canciones en respuesta" de la época, creando un diálogo desde la letra y el personaje. Y esto es importante porque el tango no nació solamente como un género musical: fue también un fenómeno social y cultural. En sus comienzos convivieron inmigrantes, sectores populares, músicos académicos y populares, espacios marginales y salones. Fue una música que atravesó diferentes clases sociales y terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos culturales de Buenos Aires. Por eso nos interesa recuperar a estas compositoras: no para reemplazar una historia por otra, sino para ampliar la historia que ya conocemos. El tango se vuelve todavía más rico cuando incorporamos esas voces que estuvieron allí, pero que muchas veces no quedaron registradas en la memoria colectiva.

-¿Por qué habría que ir en búsqueda del libro de Julia Winokur y Soledad Venegas? ¿Qué significa la investigación de estas dos autoras? Porque es uno de esos trabajos que modifican la manera en que uno mira algo que creía conocer.

El Songbook reúne partituras y letras de compositoras de distintas épocas y demuestra que hubo muchas más mujeres creando tango de las que habitualmente aparecen en las historias tradicionales del género. La investigación comenzó en 2019 y dio lugar a dos volúmenes que recuperan numerosas obras, muchas de ellas poco conocidas o directamente inéditas. Para nosotros fue fundamental porque no se trata solamente de un libro de investigación: es también una herramienta concreta para volver a tocar esas músicas. Las autoras recuperan obras, nombres y trayectorias, y presentan las canciones con sus melodías, cifrados armónicos y letras, de manera que los intérpretes podamos acceder nuevamente a ese repertorio y devolverlo al presente. A partir de ese material, Federico realizó los arreglos para flauta y guitarra que conforman nuestra propuesta artística y que de esta manera amplían el repertorio para una formación tradicional como es la flauta y la guitarra. Es decir, el Songbook nos proporcionó la materia musical original, pero la versión que escuchamos en Tangos del olvido es el resultado de un nuevo trabajo de elaboración e interpretación. Y ahí está, creemos, el valor más profundo de la investigación, no solamente reconstruye el pasado, sino que genera las condiciones para crear un nuevo repertorio para el presente. De hecho, nuestro disco surge directamente de esa investigación. Es un ejemplo concreto de cómo una investigación musicológica puede salir del ámbito académico y transformarse en una experiencia artística, sonora y accesible para el público. El libro además tiene una particularidad muy importante: es de acceso libre y gratuito, por lo que cualquiera puede acercarse a ese repertorio.

 

-La música los llevó del otro lado del mundo ¿Qué repercusión logró el arte de su música en culturas tan diferentes como lo es Vietnam?

 -Vietnam fue una experiencia muy especial porque nos permitió comprobar algo que ya habíamos experimentado en otros lugares: que una música profundamente argentina puede establecer un diálogo muy fuerte con públicos que pertenecen a culturas completamente diferentes.

En agosto de este año estuvimos en Ho Chi Minh City participando del Saigon International Guitar Festival 2026. Allí presentamos nuestro trabajo como dúo de flauta y guitarra y compartimos escenario con músicos de distintos países. Hubo algo que nos sorprendió especialmente, en nuestro programa incluimos El choclo, en un arreglo de Federico para flauta y guitarra, y la reacción del público fue realmente muy fuerte: hubo una especie de exaltación, una respuesta inmediata que nos impactó mucho. Nos dimos cuenta de que conocían ese tango mucho más de lo que nosotros imaginábamos. Algo similar ocurrió con algunas obras de Piazzolla que interpretamos como bis. Eso fue muy revelador para nosotros, porque nos mostró que el tango ya forma parte de un imaginario musical que puede atravesar fronteras culturales y geográficas mucho más de lo que suponemos. No necesitábamos explicarles qué era El choclo para que reaccionaran ante él. Lo interesante es que, aun cuando el público no conozca toda la historia del tango, hay elementos que pueden atravesar las culturas: el ritmo, el carácter, el gesto, la melancolía, la energía, la sensualidad y ese particular contraste entre tensión y reposo. Además, nuestra formación —flauta y guitarra— genera una aproximación diferente al tango. No tenemos un bandoneón ni una orquesta típica: trabajamos desde la música de cámara, buscando conservar el carácter tanguero pero explorando otras posibilidades tímbricas y expresivas. Para nosotros, llevar esta música a lugares tan distantes no significa simplemente “exportar” el tango. Es ponerlo en diálogo con otras culturas y descubrir qué sucede cuando una tradición argentina es escuchada desde otro lugar del mundo. Y en Vietnam tuvimos una confirmación muy hermosa: el tango puede ser profundamente argentino y, al mismo tiempo, pertenecer a un lenguaje que otros públicos reconocen y sienten como propio.

-Pasan los años, y el tango sigue generando sorpresas, regalando historias, descubriendo intérpretes y creadores  ¿Por qué eligieron este género?

-Quizás justamente por eso: porque el tango está lejos de ser una música cerrada o terminada. Para los dos fue una música presente desde la infancia y desde nuestras respectivas historias familiares, aunque cada uno llegó a ella por caminos diferentes. Para Federico,el tango estuvo siempre ligado a la guitarra y a la tradición familiar, y estudió particularmente el género y los arreglos musicales en paralelo a su formación académica. También parte de su formación fue la de pasar por bares y bodegones escuchando grupos de tango como también ensayos de la orquesta tango escuela en Almagro, grabó junto con Martín Benedetti y Roberto Medina hijo en voz en cuarteto de guitarras repertorio de su padre. En el caso de Ana Ligia, estuvo también presente desde sus raíces familiares y luego se encontró con su formación académica musical en Europa y con su interés por la música contemporánea y las expresiones musicales americanas. Cuando nos encontramos como dúo, esas dos trayectorias hicieron que el tango apareciera naturalmente como un territorio común, pero también como un espacio para explorar. Nos interesa como patrimonio, pero sobre todo como una música viva, con una enorme capacidad de transformarse y de dialogar con otras músicas. La flauta y la guitarra, además, nos permiten acercarnos al género desde otro lugar. Trabajamos sobre el fraseo, el pulso, el canyengue y sus rasgos esenciales, pero también sobre el color, la articulación, el timbre y las posibilidades de la música de cámara. El proyecto es un encuentro entre el canyengue y la música clásica. Tangos del olvido nos confirmó que el tango todavía tiene muchas historias que contar y muchos nombres que recuperar. Elegimos este género porque sentimos que todavía hay muchísimo por descubrir y porque, después de más de cien años, el tango sigue siendo capaz de sorprendernos.

El Dúo Mastruzzo–Núñez de tango.

-Se viene la presentación del disco ¿Que proponen para esa noche? Queremos que sea mucho más que una presentación de un disco.

-La idea es compartir con el público el recorrido que hizo Tangos del olvido: desde la investigación que dio origen al proyecto hasta la música que finalmente quedó registrada en el álbum. Vamos a interpretar parte del repertorio del disco en nuestros arreglos para flauta y guitarra, recuperando las voces de compositoras como Eloísa D'Herbil da Silva, Tita Merello, Nelly Omar, Mercedes Simone, Azucena Maizani, Eladia Blázquez, Neli Saporiti y otras creadoras que forman parte de esta historia y algunas sorpresas más, nos van a estar acompañando las pinturas de la artista Gloria Audo de San Telmo como ya ha sucedido en otras oportunidades, generando un diálogo entre las artes que nos permite situar la creación alrededor del pulso de Buenos Aires.  Queremos contar las historias de estas creadoras, detrás de cada tango hay una mujer, una época, una trayectoria y, en muchos casos, una historia de invisibilización que merece ser revisada. La presentación será entonces una invitación a escuchar el tango de otra manera: reconocer lo que conocemos, descubrir lo que habíamos olvidado y volver a escuchar esas músicas desde el presente. Ese es, en definitiva, el espíritu del álbum: que lo que alguna vez quedó en el olvido vuelva a sonar.

  • El Dúo Mastruzzo–Núñez presentará este trabajo en vivo el próximo el 11 de septiembre a las 21 hs. en Abra Cultural (Hipólito Yrigoyen 840 – CABA). Las entradas anticipadas están a la venta a través de Passline.
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