En Ofrenda, la sexta producción discográfica, editada por el sello Los años luz, Cecilia Gauna vuelve a sus raíces folklóricas con ocho temas propios y una exquisita versión a piano y voz de Barro tal vez, de Luis Alberto Spinetta. En sus composiciones, homenajea a referentes de la música popular argentina como el Cuchi Leguizamón y Manuel J. Castilla con Balderramando, reivindica el carnaval jujeño con su Carnavalito de los besos perdidos, pone en valor nuestros humedales y nuestro bien más preciado y en peligro con Coplas del humedal y el loncomeo Agua.
También reciben su ofrenda la noche, las infancias originarias, su padre entrerriano ya fallecido con un chamamé y Deolinda Carrizo, dirigente del Movimiento Campesino de Santiago del Estero, simbolizando a través de la chacarera la fuerza de las mujeres a la hora de luchar contra el desmonte de sus tierras, y a favor de una economía auto sustentable y colectiva. Si bien las canciones de Ofrenda están compuestas sobre varios ritmos folclóricos, Cecilia incorpora elementos tímbricos africanos, otros provenientes del rock o del blues entrelazados con armonías contemporáneas, lo cual le confiere al disco una sonoridad original.
La cantautora bonaerense fusiona una vez más estilos y nos recuerda que en su universo musical las mixturas y los amplios recursos vocales son un sello distintivo. La producción y la dirección musical impecables están a cargo de Juan Pablo Ferreyra y el arte de tapa es de Sofía Ippoliti.
Para la presentación en vivo -el sábado 24 de octubre a las 21 en el Teatro El Alambique, Griveo 2350, Villa Pueyrredón- contará con músicos de lujo: el ya mencionado Juan Pablo Ferreyra en guitarras, charango, arreglos y dirección musical, Taty Calá en bajo, Mariano Agustín Fernández en piano y Leandro Savelón en batería y percusión. Habrá invitados entre los cuales estarán: Chiqui Ledesma y Cintia Arévalo en voces, Pedro Furió en guitarra y Nicolás Neira en piano.
Una ofrenda está asociada a un regalo, a una donación; al ofrecimiento de los fieles a una iglesia; a implorar algo que se desea. ¿Por qué tu disco se llama Ofrenda? ¿Qué caminos recorre este flamante trabajo discográfico?
- Ofrendar para mí es ofrecer algo propio desde un sentir humilde, agradeciendo lo que se recibe y asumiendo que somos una partícula de viento, una gota de agua, un granito de arena. Este trabajo recorre ese agradecimiento en forma de canciones a todo y a quienes me han ayudado a ser quien soy.
En una de las canciones aparecen referencias al Cuchi Leguizamón y a Manuel J. Castilla, dos indispensables del cancionero popular. ¿Qué contás de ellos en Balderramando?
- Balderrama, la famosa y bellísima zamba de estos 2 grandes artistas, fue un disparador para componer otra zamba, una rogativa al lucero del alba: que no se apague el amor, que el dolor no consuma las caricias ni seque los besos.
Otra ofrenda es la música de Spinetta, con una versión de Barro tal vez. ¿Por qué fuiste a buscar la música del Flaco?
- Escucho al Flaco desde mis 14 años. Lo amo desde que lo conocí y, aunque no toda su obra me conmueve, cosa que me parece lógica por otra parte, admiro su lealtad a sí mismo, su originalidad, su poética y su incesante búsqueda artística. Artaud, La Cantata de Puentes Amarillos y Kamikaze son tremendas obras que me iluminan siempre. No sería quien soy sin el Flaco.
Sos profesora de música, de canto. ¿Qué se aprende cuando se enseña?
- Amo dar clases de canto, tanto o más que cantar. Cuando se enseña, se aprende a escuchar, a sentir al otro, a despojarse de prejuicios, a desear el vuelo de quienes acompañamos, a aceptar que no hay verdades absolutas y que el juego puede más que diez vocalizaciones.
Tu vida está atravesada por los sonidos... ¿Qué músicas de tu infancia te acompañaron toda la vida?
- El tango, el folklore, el bolero, la cumbia y algo de música clásica. La negra Sosa, Falú, Dávalos, los Wawancó, Serrat, Julio Sosa, Edmundo Rivero, Ramona Galarza, el trío Los Panchos, los mariachis, la música cubana, los conciertos de guitarra española. En fin, bastante variado fue el repertorio de mi infancia.
Se vive un tiempo complejo, más todavía para la cultura, para los sentires populares. Desde tu rol de artista ¿Cómo vivís el momento político y social que atraviesa el país?
- Lo vivo con tristeza y rabia, también impotencia. Nunca creí que llegaríamos a ser gobernados por esta gente que lamentablemente fue elegida por voto popular. Los gobiernos fascistas atacan siempre la cultura porque ahí es donde están los inconformistas, los rebeldes, los visionarios, los tejedores de sueños.
Se viene la presentación en El Alambique. ¿Qué sucederá esa noche?
- Una fiesta en la que estaré acompañada por grandes amigos músicos con los que venimos tocando desde hace años: Taty Calá en bajo, Mariano Fernández en piano, Juan Pablo Ferreyra en arreglos, guitarras y dirección musical, y también habrá invitados de lujo. Presentaré el disco nuevo, pero también habrá lugar para temas de mis otros discos.
Dicen por ahí que existe otro mundo, pero habita en éste mundo. ¿Cómo es el mundo de Cecilia Gauna?
- Es un mundo de acción, a veces muy vertiginoso, en el que los abrazos y la música están presentes a diario. También los sueños en los que vuelo sobre ríos y selvas.
Para escuchar a Cecilia
Cecilia Gauna es una cantante lírica y popular argentina, oriunda de la zona norte del Conurbano. Es profesora nacional de canto y pianista. Integró el Coro Polifónico Nacional, el Coro Estable del Teatro Colón y la agrupación Música Ficta. Cantó junto a Mercedes Sosa, Ariel Ramírez, Jairo, José Carreras, Néstor Marconi y diversas cantautoras y cantantes de todo el país.
En sus dos décadas de carrera solista, lleva seis discos editados: Non Stop (2006), musicalizando textos de poetas latinoamericanas; Aliento (2010) con canciones propias sobre ritmos del folclore argentino; Delfines (Los años luz, 2018), un álbum con clara influencia del jazz en los arreglos que cuenta con la participación de artistas, como Luna Monti, Juan Quintero y La “Bruja” Salguero.
En 2021 lanzó Las cuatro estaciones, un EP con sonoridades acústicas y electrónicas; le siguió Vox Vitae (2022) un nuevo material vocal con sonoridades propias de la música experimental y concreta. Este 2026 la encuentra presentando su sexto trabajo Ofrenda, coincidiendo con los 20 años de su disco debut.
En el 2022 recibió el Premio Mercedes Sosa por su canción Ambulantes cantando junto a Juan Quintero y el 1er Premio de Música Popular otorgado por el Consejo Argentino de la Música (CAMU). En el 2025 recibió la 2da Mención como intérprete de folklore en el Certámen Nacional de Intérpretes de raíz folklórica Eduardo Falú organizado por la Academia Nacional de Folklore. Pertenece al Movimiento de Mujeres Trovadoras de Latinoamérica.
