Con el fenómeno que generó el estreno de la serie sobre la vida de Moria Casán en Netflix, todo el universo que rodea a la diva volvió a posicionarse entre las principales tendencias del momento. La ficción revivió el interés del público por sus momentos más icónicos, las frases célebres y, sobre todo, los cruces mediáticos que marcaron la historia de la televisión argentina, entre los que destaca la feroz pelea que mantuvo con Jorge Lanata hace más de diez años.
El conflicto entre ambos se desencadenó a partir de un comentario filoso del periodista sobre el ciclo de cable que la diva había conducido en 2010 por la señal Magazine, donde él estuvo como entrevistado. Lanata utilizó ese antecedente para chicanear a la actriz, sugiriendo que la producción lo había llevado al programa para intentar "subirle el nivel". Sin dudarlo, Casán salió a desmentir tajante la versión y aclaró a su estilo que al conductor jamás lo pidió en su espacio, sino que simplemente "se lo encajaron".
La discusión no quedó ahí y derivó rápidamente en un intercambio centrado en el vestuario y la imagen física. Luego de que Lanata criticara la estética y la vestimenta que Casán lucía en sus apariciones televisivas, la respuesta de la vedette apeló a la efectividad de su "lengua karateca" para devolver el golpe sin concesiones.
Casán arremetió señalando que el periodista parecía "haberse comido a Sopapo y Milanesa" -en referencia al recordado dúo cómico- y sentenció que, con su propia apariencia, él "no podía hablar de la estética de nadie". La secuencia de ironías y réplicas cruzadas dominó las agendas del espectáculo durante semanas en los primeros años de la segunda década de este siglo, quedando grabada como una de las discusiones más picantes y memorables de la pantalla chica.
La canción del Negro Rada que quedó asociada a Moria Casán
El deceso de Rubén "El Negro" Rada, ocurrido el miércoles 26 de agosto a sus 83 años, motivó la evocación colectiva de los momentos más destacados de su repertorio rioplatense. Entre sus creaciones de mayor impacto, Muriendo de plena resurgió en la memoria del público argentino. Aunque la pieza fue publicada en el año 2000 como parte del álbum Quién va a cantar, para amplias audiencias quedó asociada a Moria Casán.
Con el impulso rítmico de la plena y la impronta característica del músico uruguayo, la obra propone un abordaje descontracturado sobre la existencia y la finitud: una celebración apoyada en la danza, la gastronomía y el festejo por encima del duelo. Esa estética festiva sintonizó con el estilo de la diva, quien resolvió utilizar el tema como musicalización principal de su ciclo televisivo Entre Moria y Vos.
