A casi dos meses del fallecimiento de Daniel Melingo a los 68 años, se concretó el lanzamiento de una pieza inédita que reúne al recordado artista con Andrés Calamaro. La canción se llama Laberinto y funciona como un nuevo adelanto de Tangos Bajos Rework, el material póstumo que el compositor dejó completamente terminado antes de su partida y que verá la luz de manera integral durante el mes de septiembre.
En esta entrega, lanzada oficialmente el 26 de agosto, la identidad bohemia e interpretativa de Melingo dialoga de forma fluida con la voz y los matices de Calamaro. La colaboración sostiene ese cruce estético entre el tango, el rock y la canción urbana que definió la trayectoria del exintegrante de Los Abuelos de la Nada y Los Twist a lo largo de su carrera. La publicación llega tras la salida de José El Cuchillero, corte que compartió junto a Malandro, y le da continuidad a la revelación de sus obras finales.
El concepto de Tangos Bajos Rework -que abarca la selección del repertorio, las colaboraciones con otros referentes musicales y la estética de la entrega- fue estructurado y definido en su totalidad por el propio Melingo. El artista, que padecía enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y se encontraba atravesando un estadio paliativo al momento de su muerte en su hogar, había concebido este proyecto como el eje central de un año con intensa actividad artística.
El plan original de Daniel Melingo contemplaba la presentación oficial del disco para el 21 de septiembre en el Teatro Coliseo, lo que prometía ser el concierto más importante de su etapa solista. Además, la obra estaba pensada para acompañarse con un documental enfocado en las raíces y orígenes del tango, a la par del desarrollo de su propio vino, un malbec bautizado también como Tangos Bajos. Con este nuevo sencillo, el legado creativo del músico se mantiene vivo y cerca de su público.
Quién fue Daniel Melingo
Melingo se posicionó como una de las identidades más singulares e influyentes de la escena musical argentina. Su trascendencia pública comenzó a cobrar fuerza a inicios de la década de 1980 como integrante de Los Abuelos de la Nada, agrupación central en la renovación del rock local tras el período dictatorial.
En esa misma etapa fue pieza clave en la gestación de Los Twist, formación que irrumpió con una propuesta cruzada por el humor, la ironía y el ritmo, dejando canciones instaladas de forma definitiva en el cancionero popular. Con el devenir de su trayectoria, el músico trazó un rumbo solista distanciado de las estructuras convencionales del género y su búsqueda personal combinó el tango, la milonga, el jazz y las estéticas urbanas, consolidándolo como una figura de culto tanto en el circuito nacional como en el ámbito internacional.
