El pelo teñido necesita cuidados específicos para conservar el brillo, evitar el frizz y prevenir el daño causado por el calor. Los expertos coinciden en que la clave está en retirar bien la humedad antes de usar el secador, elegir una temperatura adecuada y dirigir el aire en el sentido correcto.
El frizz es uno de los problemas capilares más habituales, especialmente en las melenas teñidas o con mechas. Los procesos químicos pueden volver la fibra más vulnerable a la deshidratación, lo que favorece una textura áspera, la pérdida de brillo y el encrespamiento. Aunque la humedad ambiental influye, la forma de secar el pelo también puede marcar una diferencia.
Por eso, antes de recurrir a productos de acabado o tratamientos para controlar el frizz, conviene revisar algunos hábitos cotidianos. Tres expertos en peluquería explican cómo usar el secador para conseguir una melena más suave y pulida sin castigar de más el cabello.
El error al usar el secador que aumenta el frizz
Uno de los fallos más frecuentes es aplicar calor intenso sobre el pelo todavía empapado. María Roberts, peluquera y fundadora de Studio 25 y Madart Hair, advierte en TELVA que utilizar temperaturas demasiado elevadas y dirigir el aire sin una técnica definida puede alterar la cutícula y favorecer el encrespamiento.
En la misma línea, el peluquero Pablo Robledo señala que secar el cabello teñido sin retirar antes el exceso de agua prolonga la exposición al calor y puede aumentar la deshidratación, además de favorecer la pérdida de color. La solución consiste en empezar con un secado suave, sin acercar demasiado el aparato al pelo y sin concentrar el calor durante demasiado tiempo en una misma zona.
El porcentaje de humedad ideal antes de usar el cepillo
Verónica Rubio, Hair Master de Oramai, recomienda secar el cabello teñido hasta aproximadamente un 90% antes de trabajar con el cepillo. Este paso permite reducir el tiempo de manipulación y la exposición al calor durante el brushing, algo especialmente importante en las melenas con coloración o mechas.
María Roberts, por su parte, aconseja realizar un presecado suave hasta que el pelo esté entre un 70 y un 80% seco antes de empezar a darle forma con el cepillo. Aunque las cifras varían según la técnica, el principio es el mismo: retirar primero la mayor parte de la humedad y reservar el cepillo para cuando el cabello ya no esté empapado.
La dirección del aire es muy importante
Para conseguir un acabado más pulido, los peluqueros recomiendan dirigir el aire desde la raíz hacia las puntas, siguiendo la dirección de la fibra capilar. María Roberts explica que esta técnica ayuda a mantener la cutícula más alineada, reduce el encrespamiento y mejora el brillo visual. En cambio, mover el secador sin una dirección definida puede dejar la melena más desordenada y con una apariencia menos suave.
Si se busca aportar volumen secando la raíz con la cabeza hacia abajo, conviene cambiar de posición cuando el cabello esté aproximadamente un 80% seco y terminar con la cabeza recta, dirigiendo el aire hacia las puntas.
El truco final para un acabado más brillante
El protector térmico es otro aliado importante para cuidar el pelo teñido. Estos productos ayudan a reducir el daño provocado por el calor y muchos incorporan ingredientes acondicionadores que contribuyen a controlar el frizz. Para terminar, María Roberts recomienda aplicar aire frío al finalizar el secado. Este gesto ayuda a enfriar la fibra capilar y a mantener mejor la forma conseguida con el cepillo, sin prolongar la exposición al calor.
