El flan napolitano es la fusión perfecta entre dos clásicos: el flan cremoso y un suave bizcochuelo. Este postre, popular en México, tiene un secreto para elevar su sabor y textura a otro nivel. La clave está en el caramelo.
Cómo es exactamente el truco del caramelo en el flan napolitano
El truco es simple pero revolucionario: preparar más caramelo del habitual y agregar unas cucharadas a la masa del bizcochuelo antes de hornear. Así, el caramelo líquido se integra durante la cocción, humedeciendo la miga desde adentro y distribuyendo su dulzor en cada bocado.
Este paso extra transforma por completo el resultado. Logra un postre mucho más jugoso, donde el sabor a caramelo no se concentra solo en la capa superior, sino que impregna toda la preparación. Es la diferencia entre un buen flan napolitano y uno inolvidable.
Ingredientes para el flan napolitano con doble caramelo
Para el caramelo:
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2 tazas de azúcar
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½ taza de agua
Para el flan:
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4 huevos
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1 lata de leche condensada (aproximadamente 400 g)
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500 ml de leche (puede ser entera)
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1 cucharadita de esencia de vainilla
Para el bizcochuelo:
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2 huevos
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100 g de azúcar
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100 ml de leche
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80 ml de aceite neutro (girasol o maíz)
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150 g de harina leudante (o harina común + 1 cda. de polvo para hornear)
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2 cucharadas de cacao en polvo (opcional, para un bizcochuelo chocolateado)
Paso a paso: el armado perfecto
1. Preparar el caramelo:
En una olla a fuego medio, colocá el azúcar con el agua. Cocinalo sin revolver, solo moviendo suavemente la olla si es necesario, hasta que tome un color ámbar dorado. Con cuidado de que no se queme, retirá del fuego cuando esté listo.
2. Caramelizar el molde:
Volcá aproximadamente la mitad del caramelo caliente en un molde redondo o de corona (de unos 22-24 cm de diámetro). Con cuidado, girá el molde para que cubra toda la base y suba un poco por las paredes. Dejalo enfriar y solidificar. Reservá el resto del caramelo líquido.
3. Preparar la mezcla del flan:
En una licuadora, volcá los 4 huevos, la leche condensada, los 500 ml de leche y la esencia de vainilla. Licuá hasta obtener una mezcla perfectamente homogénea y sin burbujas. Reservá esta crema.
4. Preparar la masa del bizcochuelo:
En un bol, batí los 2 huevos con los 100 g de azúcar hasta que blanqueen un poco. Agregá la leche y el aceite, e integrá. Incorporá la harina leudante (y el cacao si lo usás) tamizada, mezclando con movimientos envolventes hasta que no queden grumos.
5. La parte del doble caramelo
Tomá 2 o 3 cucharadas del caramelo líquido que reservaste y incorporalo a la masa del bizcochuelo. Mezclá suavemente. Verás que el caramelo se integra en hebras. Esto es lo que le dará humedad y dulzor extra a la base.
6. El armado en capas:
Sobre el molde ya caramelizado, volcá primero toda la masa del bizcochuelo con el caramelo integrado. Luego, con mucho cuidado, verté la mezcla del flan lentamente. Ayudate con el dorso de una cuchara para que caiga suavemente y no se mezcle; se irá al fondo por su peso.
7. La cocción a baño María:
Precalentá el horno a 170°C (moderado-bajo). Cubrí el molde con papel aluminio. Colocalo dentro de una fuente más grande y llená esta fuente con agua caliente hasta la mitad de la altura del molde. Hornéalo por 60 a 70 minutos.
8. Reposo y desmoldado:
La prueba para saber si está listo es clásica: insertá un cuchillo; debe salir limpio. Dejalo enfriar por completo a temperatura ambiente. Luego, llevalo a la heladera al menos 4 horas (idealmente toda la noche). Para desmoldar, pasá un cuchillo fino por los bordes y voltealo con decisión sobre un plato.
