Es totalmente natural que la piel cambie a partir de los 60 años y que pierda firmeza, estabilidad y se empiecen a notar más las líneas de expresión. Sin embargo, para quienes quieran ver su piel más lisa en el día a día, existen muchos trucos de los maquilladores expertos que podés aplicar fácilmente para ponerte base sin que la piel se vea pesada y acartonada.
Uno de los secretos más recomendados por los profesionales es mezclar unas gotas de sérum con la base de maquillaje. Este paso tan sencillo ayuda a conseguir una textura más ligera, un acabado más luminoso y una piel con apariencia más hidratada, evitando que el producto se acumule en las arrugas o marque la textura natural del rostro.
El error de usar bases demasiado pesadas en piel madura
Con el paso del tiempo, la piel atraviesa diferentes transformaciones que afectan la manera en la que el maquillaje se adapta. La disminución de colágeno y elastina provoca una menor firmeza y elasticidad, mientras que la reducción en la producción de grasa natural hace que la piel tienda a volverse más seca y fina.
“A partir de los 60, el truco para una piel radiante es mezclar unas gotas de sérum con una base de maquillaje fluida”, explicó Patricia Carretero, maquilladora oficial de Perricone MD, en diálogo con Semana. Por este motivo, las bases de alta cobertura o con fórmulas muy densas pueden generar el efecto contrario al buscado: en lugar de suavizar el rostro, pueden resaltar las líneas de expresión y hacer que la piel se vea más rígida.
Los maquilladores profesionales coinciden en que, después de los 60, la clave no está en cubrir la piel, sino en acompañarla con productos más livianos, hidratantes y flexibles que aporten frescura sin ocultar su textura natural. "La piel cambia con el tiempo y eso se nota. A veces pierde elasticidad, otras veces le falta hidratación o luminosidad. Cuando la maquillamos, necesitamos devolverle ese aspecto jugoso y fresco", sostiene Patricia.
El truco de los expertos: mezclar sérum con la base
La recomendación de Carretero es simple pero efectiva: incorporar unas gotas de sérum directamente al maquillaje antes de aplicarlo. "Mezclar cada producto que va sobre la piel, desde la base hasta el colorete o el bronceador, con unas gotitas de sérum", aconsejó la maquilladora.
Según la especialista, esta combinación permite que la base se vuelva más fluida, se integre mejor con la piel y deje un acabado mucho más natural. Además, aporta una sensación de confort e hidratación que resulta especialmente beneficiosa en pieles maduras.
El resultado es una piel con efecto "glow", más fresca y luminosa, sin esa sensación de maquillaje acumulado que suele aparecer cuando se utilizan productos demasiado cubrientes. En lugar de buscar una piel completamente uniforme y sin textura, los expertos recomiendan potenciar la luminosidad y mantener una apariencia saludable.
El maquillador David Francés también destaca la importancia de reducir la cobertura, ya que "es importante en pieles maduras bajar la cobertura del maquillaje, por eso yo siempre recomiendo mezclar la base fluida con un poco de sérum o incluso una crema o protector solar blanco, para que el maquillaje quede muy jugoso". Esta mezcla transforma una base tradicional en un producto mucho más ligero, similar a una BB cream, que aporta color mientras mantiene la piel hidratada.
Una mezcla casera que puede cambiar el acabado
Otro profesional que recomienda este truco es el maquillador Bart Reverte, quien propone una proporción sencilla para lograr un maquillaje más natural: "Una gota de tu base y dos gotas de tu sérum favorito crea una bb cream". Según explica, esta combinación permite obtener una cobertura más ligera, mejorar la textura del maquillaje y sumar los beneficios de los activos presentes en el sérum.
