A medida que pasan los años, el pelo rizado puede experimentar cambios en su textura, densidad y elasticidad. Los rulos pueden perder parte de su definición y el cabello volverse más fino o sensible, entonces la forma de secarlo después del lavado adquiere todavía más importancia. En lugar de recurrir siempre al calor para conseguir un pelo más definido, hay muchas técnicas que te permiten acompañar la forma natural del pelo y dejar que termine de secarse al aire.
La peluquera especializada en cabello rizado Conchi Arias dice que a partir de los 60 lo mejor es definir los rulos "sin recurrir al calor y dejarlo secar al aire". "Con el cabello húmedo y el producto de definición ya aplicado, colocamos la mano debajo de las puntas y vamos acercándolas suavemente hacia la raíz, como si estuviéramos haciendo scrunch", explica en CLARA. Además, destaca un paso fundamental: "Ir lateralizando el cabello mientras se seca".
Para la experta, también es interesante recurrir a un plopping breve: "Probablemente combinaría varias. Definiría con el cabello húmedo, haría un plopping corto con microfibra para retirar parte del exceso de agua y después dejaría terminar el secado al aire, lateralizando la melena cada cierto tiempo y levantando ligeramente la raíz con las manos".
Cómo definir los rulos sin secador ni difusor
El primer paso consiste en trabajar con el pelo húmedo y con el producto de definición ya aplicado. En lugar de utilizar inmediatamente un secador, las propias manos pueden ayudar a recuperar la forma del rizo. Conchi aconseja colocar las manos debajo de las puntas y llevarlas hacia la raíz, haciendo movimiento del scrunch. La clave está en no manipular el cabello de manera excesiva, especialmente mientras todavía está mojado.
A partir de ahí, conviene ir modificando la posición del pelo. "No dejaría toda la melena cayendo siempre hacia el mismo sitio. Primero la llevo hacia un lateral, después hacia el otro; incluso podemos inclinar un poco la cabeza hacia delante. De esta forma evitamos que la raíz se quede pegada al cuero cabelludo y conseguimos que el aire circule por diferentes zonas", explica Arias. Así, el pelo se seca de manera más uniforme y la raíz no queda aplastada.
Plopping corto: el truco para retirar el exceso de agua
Si se quiere acelerar ligeramente la primera fase del secado sin recurrir al calor, el plopping puede convertirse en un buen aliado. La técnica consiste en colocar el cabello sobre una camiseta suave o una toalla de microfibra y recogerlo sobre la cabeza, evitando retorcer o aplastar los rulos. Sin embargo, hay una diferencia importante entre utilizarlo durante unos minutos y dejar el cabello recogido durante todo el proceso.
"Yo no lo dejaría necesariamente hasta que el cabello esté completamente seco. Me gusta utilizarlo para retirar buena parte de la humedad y, cuando el cabello está ya bastante avanzado, quitar la toalla, soltar los rizos y sacudir suavemente la raíz para que terminen de secarse al aire", señala la peluquera. Así, el plopping ayuda a eliminar parte del exceso de agua y que los rulos mantengan su forma durante el comienzo del secado, sin renunciar al movimiento natural de la melena.
