El aceite de coco es un remedio ancestral que puede hacer maravillas en el pelo si se usa correctamente. Si tu pelo está muy reseco no siempre es necesario cortarlo para que recupere su suavidad y su brillo. Existe una alternativa sencilla que puede ayudar a mejorar su aspecto, incorporar aceite de coco a la rutina capilar.
Este ingrediente vegetal es rico en ácidos grasos saturados, especialmente ácido láurico, además de vitaminas y antioxidantes. Según explican desde Rodríguez Peluqueros en CLARA, "no solo actúa como sellador de la humedad, sino que también puede penetrar en la fibra capilar". Por su parte, Eduardo Senante, farmacéutico especializado en cuidado facial y capilar, destaca uno de sus principales usos: "usar aceite de coco antes de lavar el pelo lo protege del champú y lo deja mucho más brillante y suave".
Por qué el aceite de coco puede ser beneficioso para el cabello
El aceite de coco puede funcionar especialmente bien en cabellos gruesos, rizados, secos o dañados, que suelen necesitar una mayor dosis de nutrición y protección. María Esther García, farmacéutica bioquímica especialista en aceites esenciales, explica que "a nivel externo, el cabello agradece texturas que ayuden a mantener la hidratación de la cutícula, limitando la evaporación de su agua natural". Además, lo define como un "excelente acondicionador natural" por su contenido en ácido láurico y su afinidad con las proteínas capilares.
Los ácidos grasos presentes en el aceite de coco contribuyen a retener la humedad y pueden ayudar a mejorar la flexibilidad de un cabello seco o dañado y es por esto que es excelente para hidratar el cabello. Los hermanos Alberto y Jesús Rodríguez, de Rodríguez Peluqueros, destacan "su capacidad para proporcionar hidratación intensa", ya que ayuda a "evitando la sequedad y devolviendo flexibilidad al cabello dañado o reseco".
El cabello puede volverse especialmente vulnerable cuando está mojado o cuando se somete a procesos como el brushing, la coloración o las herramientas de calor. "El aceite de coco puede actuar como una barrera protectora, reduciendo la absorción excesiva de agua y evitando la rotura de la cutícula", explican los especialistas. Además, también se puede usar como una protección ligera antes de exponerte al sol o a meterte en una piscina o mar.
Por otro lado, reduce el encrespamiento y aporta brillo. El aceite de coco también puede ayudar a mejorar el aspecto de un cabello con frizz, especialmente cuando la fibra está deshidratada. Además de aportar suavidad, "facilita el peinado y reduce el encrespamiento", señala David Lesur, director de formación de David Künzle.
Sin embargo, no es igual de recomendable para todos los tipos de cabello. En melenas que tienden a engrasarse puede resultar demasiado pesado, mientras que los cabellos gruesos o rizados pueden beneficiarse más de sus propiedades.
Cómo aplicar el aceite de coco para que no se engrase el pelo
Una de las claves para aprovechar sus beneficios sin terminar con el pelo graso es utilizar poca cantidad y evitar las raíces. María Esther García recomienda aplicarlo "de medios a puntas a modo de mascarilla reparadora antes o después del baño", ya que puede ayudar a "restaurar la flexibilidad y suavidad de las melenas más rebeldes y castigadas por el sol".
Algo fundamental para que no se te engrase el pelo es no excederte con la cantidad de aceite de coco. Basta con colocarte muy poquito en la mano e ir esparciéndolo de medios a puntas y nunca en la raíz.
