Limpiar las cortinas suele ser una de esas tareas que se postergan indefinidamente. Quitarlas, lavarlas, esperar que sequen y volver a colgarlas implica tiempo, espacio y paciencia. Sin embargo, existe una forma mucho más simple de mantenerlas limpias y frescas sin necesidad de descolgarlas, ideal para limpiezas de mantenimiento o para hogares donde el polvo se acumula con rapidez.
Este método es especialmente útil para cortinas livianas y telas delicadas que no presentan manchas profundas, pero sí acumulan polvo, ácaros y olores del ambiente.
Aunque no siempre se note a simple vista, las cortinas funcionan como un verdadero imán de polvo. Además, absorben olores de la cocina, el humo del exterior y la humedad. Si no se limpian con regularidad, pueden afectar la calidad del aire del hogar y dar una sensación de descuido, incluso en ambientes ordenados. La buena noticia es que no hace falta esperar a que estén visiblemente sucias para intervenir.
El método sencillo para limpiarlas sin quitarlas
La forma más efectiva de limpiar cortinas sin descolgarlas combina vapor, limpieza suave y secado natural. El paso a paso es simple:
Primero, es clave eliminar el polvo superficial. Para eso, se puede usar la aspiradora con el accesorio de cepillo, pasándola de arriba hacia abajo, o bien un plumero de microfibra que atrape las partículas sin esparcirlas.
Luego, se prepara una solución casera suave: agua tibia con unas gotas de detergente neutro o jabón para ropa delicada. Con un pulverizador, se rocía ligeramente la tela, sin empaparla. A continuación, se pasa un paño limpio o una esponja suave, siempre con movimientos verticales para no deformar la caída de la cortina.
En el caso de contar con una plancha a vapor, el vapor es un gran aliado. Ayuda a desprender la suciedad adherida, elimina olores y contribuye a desinfectar la tela sin dañarla. Siempre conviene probar antes en una zona poco visible. Por último, se deja secar al aire con ventanas abiertas. El propio peso de la tela hace que la cortina recupere su forma sin necesidad de planchado.
Cada cuánto conviene hacerlo
Este tipo de limpieza puede realizarse cada uno o dos meses, dependiendo del ambiente. En casas con mascotas, cerca de avenidas o en zonas con mucha humedad, hacerlo con mayor frecuencia evita que la suciedad se incruste y prolonga la vida útil de la tela.
Para manchas visibles o suciedad profunda, de todos modos, seguirá siendo necesario descolgarlas y lavarlas según las indicaciones del fabricante.
