Quedarse sin señal en una ruta o en una zona rural del interior es un problema clásico en América del Sur. Starlink empezó a probar en Brasil una tecnología que apunta directamente a resolverlo, sin necesidad de instalar ninguna antena.
La Agencia Nacional de Telecomunicaciones de Brasil (Anatel) autorizó a Vivo, la marca de Telefónica Brasil, a iniciar las primeras pruebas del servicio Direct to Cell de Starlink. Este sistema permite conectar celulares comunes de cuarta generación (4G) directamente a la red satelital de SpaceX, sin adaptadores ni antenas parabólicas adicionales. Usuarios de zonas rurales ya empezaron a ver en sus pantallas la señal conjunta entre Vivo y la constelación de Elon Musk.
Cómo funciona la conexión desde el espacio
Cada satélite de la red funciona como una torre de telefonía móvil que vuela a más de 500 kilómetros de altura, con un módem especial que emula las señales terrestres estándar. El teléfono no necesita cambios de hardware: si tiene soporte para 4G y el sistema operativo actualizado, se conecta automáticamente a la señal satelital cuando pierde la cobertura terrestre, algo parecido a hacer roaming internacional.
Los límites de esta primera etapa
Por ahora, el servicio solo permite mensajes de texto breves, avisos de emergencia y geolocalización básica. Las llamadas de voz y el intercambio de video quedan para etapas futuras. Además, la prueba usa un ancho de banda muy acotado, de apenas 5 megahercios por canal, bajo un carácter secundario que no protege a Vivo frente a interferencias de otras redes terrestres, y requiere visión despejada del cielo para funcionar.
La región avanza más rápido que la Argentina
Chile y Perú ya tienen el servicio comercial funcionando a través de la operadora Entel, con más de 450.000 usuarios activos desde junio. En la Argentina, en cambio, todavía no hay fecha confirmada: el servicio depende de que Starlink cierre acuerdos de arrendamiento de espectro con operadoras locales como Personal, Movistar o Claro. ENACOM ya dio un paso en mayo al autorizar a Starlink a operar en nuevas bandas de frecuencia, pero la industria estima que las primeras pruebas locales podrían recién arrancar en la segunda mitad del año.
