Una encuesta de Akamai Technologies entre 813 consumidores mexicanos encontró que el 49% compró un producto durante una oferta relámpago sin verificar la seguridad del sitio, a pesar de que el 79% se declara preocupado por el uso que las tiendas hacen de sus datos personales y financieros.
El dato que expone la contradicción
La brecha entre lo que la gente dice y lo que hace es marcada: el 53% de los encuestados aceptaría compartir información personal a cambio de un descuento o de envío gratuito. No es casualidad, además, que las promociones ya sean el principal factor de decisión de compra para el 24% de los consumidores, apenas por encima de la variedad de productos, elegida por el 23%.
Qué tan común es el fraude en México
El 55% de los participantes dijo que él mismo o alguien de su entorno sufrió fraude en línea. Entre quienes conocían un caso de cerca, el 52% mencionó la clonación de datos de tarjeta después de una compra digital, y el 32% señaló estafas mediante servicios falsos de atención al cliente. Un estudio distinto, la Evaluación de Tecnología Minorista 2026 de SOTI, midió la victimización directa (no de conocidos) y encontró que el 39% de los consumidores mexicanos ya sufrió fraude relacionado con el retail.
Cómo compran los mexicanos: celular, débito y hasta IA
El teléfono concentra el 37% de las transacciones reportadas, frente al 29% que se hacen desde una computadora. El débito es el método de pago más usado, elegido por el 73% de los encuestados, por encima del crédito con 64%, algo relevante porque un fraude con débito golpea directamente los fondos disponibles mientras se tramita el reclamo.
Sobre lo que esperan de las plataformas, el 64% quiere avisos inmediatos de cada compra o intento de pago, y el 48% pide autenticación de dos factores para pagos y que las tiendas no guarden los datos de la tarjeta sin autorización. En paralelo, crece otro hábito: el 42% de los mexicanos ya usa asistentes de inteligencia artificial para comprar, casi el triple que un año atrás, y el 48% estaría dispuesto a delegarle a la IA todo el proceso de compra una vez definido el presupuesto.
