Convertirse en un polo tecnológico regional no depende solo de tener talento o infraestructura: también hace falta una estrategia que articule a gobierno, empresas y sociedad. Eso es justamente lo que busca la Alianza Nacional Digital, presentada esta semana en México.
La iniciativa surgió del Comité de Alta Tecnología del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en conjunto con el Senado de la República, y apunta a posicionar al país como un hub de innovación, inversión y talento en sectores tecnológicos considerados estratégicos. La propuesta plantea construir una agenda nacional que facilite la colaboración entre el sector privado, el gobierno y la sociedad civil para atraer inversiones de la industria tecnológica.
Elevar la competitividad del país
Según José Medina Mora Icaza, presidente del CCE, México necesita una estrategia que ayude a elevar su productividad frente al crecimiento acelerado de la economía digital global. En la misma línea, Felipe Vallejo Dabdoub, presidente del Comité de Alta Tecnología, remarcó que uno de los objetivos centrales es atraer empresas tecnológicas capaces de generar empleos y salarios de mayor valor agregado en el país.
Stablecoins y finanzas abiertas, en la agenda
Alejandro Murat Hinojosa, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, planteó que para que México mantenga su competitividad, la iniciativa debe abordar temas como las stablecoins y las finanzas abiertas, con foco en resolver los desafíos de bancarización de las micro, pequeñas y medianas empresas. El senador Emmanuel Reyes Carmona sumó que en la construcción de la agenda deberían participar la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y la Secretaría de Economía, con atención puesta en infraestructura, talento especializado, seguridad digital y un marco normativo flexible que dé certeza jurídica.
El desafío pendiente: la regulación de IA
El Foro Económico Mundial ya había señalado a principios de este año que México podría ser clave para acelerar la adopción de inteligencia artificial en América Latina, aunque advirtió que el país todavía enfrenta el desafío de establecer un marco regulatorio claro, una condición necesaria para atraer nuevas inversiones y aprovechar de lleno esa tendencia global.
