Armar un viaje ya no significa pasar horas saltando entre veinte pestañas comparando precios. Cada vez más gente le está delegando esa parte tediosa a la inteligencia artificial, aunque no todos consiguen el mismo resultado con la misma herramienta.
La diferencia, según especialistas del rubro turístico, no está tanto en qué asistente se usa, sino en cómo se lo usa. Un chat bien planteado puede terminar en pasajes más baratos y mejores opciones de hospedaje; uno mal planteado, en respuestas genéricas que no sirven para nada.
Cuanto más contexto, mejores resultados
El primer error suele ser pedirle a la IA algo tan vago como "hotel en Cancún". Los especialistas recomiendan dar contexto detallado: tipo de viaje, presupuesto, cantidad de personas y preferencias puntuales, porque el asistente arma la respuesta con lo que recibe.
También ayuda avisar si hay margen para mover las fechas. Contarle al chat que se puede viajar unos días antes o después amplía las alternativas y permite comparar precios de una forma que a mano llevaría mucho más tiempo.
Usarla como conversación, no como oráculo
El verdadero ahorro no aparece en la primera respuesta, sino en la ida y vuelta. Pedir comparaciones, hacer preguntas de seguimiento y modificar preferencias dentro de la misma charla es lo que termina destapando las mejores opciones, más que esperar una respuesta perfecta a la primera.
Esto explica por qué asistentes como SOFIA, el bot de Despegar, ya suma unas 3 millones de conversaciones mensuales, con un 45% de los usuarios de la plataforma interactuando con él. A esto se suman ChatGPT, Claude y Gemini, que crecen como fuente de tráfico hacia sitios de hoteles, y cadenas como Wyndham, que ya integró sus reservas directamente con los principales modelos de lenguaje.
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El error que arruina todo el ahorro
Confiar a ciegas en lo que responde la IA, sin chequear ni comparar, es el error más repetido según los ejecutivos del sector. La tecnología procesa datos rápido, pero el criterio final sigue siendo humano. A eso se suma el problema de siempre: preguntas vagas que generan respuestas vagas, y usuarios que abandonan la conversación después de un solo intento en lugar de seguir afinando el pedido hasta encontrar la opción que realmente conviene.
