Google reconoció que sus emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron un 48% desde 2019, hasta alcanzar las 14,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente en 2023. El dato aparece en el Reporte Ambiental de la compañía y expone uno de los costos asociados al crecimiento de la inteligencia artificial y de la infraestructura necesaria para sostener sus servicios.
El incremento registrado en 2023 también representó una suba del 13% respecto del año anterior. El crecimiento de las emisiones se produce mientras Google amplía la capacidad de sus centros de datos y desarrolla servicios que requieren cada vez más recursos computacionales.
El impacto de la inteligencia artificial
El avance de la inteligencia artificial implica una mayor demanda de capacidad de procesamiento. Para entrenar y ejecutar modelos de IA se necesitan grandes cantidades de recursos informáticos, que funcionan principalmente en centros de datos. Estas instalaciones requieren electricidad tanto para operar los servidores como para mantenerlos refrigerados.
El reporte ambiental de Google permite dimensionar cómo este crecimiento impactó en las emisiones de la compañía durante los últimos años. La cifra de 14,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente registrada en 2023 supone un aumento considerable frente al nivel tomado como referencia en 2019.
El dato cobra relevancia en un momento en el que las grandes empresas tecnológicas están acelerando sus inversiones en IA generativa, con nuevos modelos y servicios que demandan una infraestructura cada vez mayor.
Google y el crecimiento de sus centros de datos
El aumento de las emisiones está relacionado con la expansión de la infraestructura que sostiene las operaciones de Google. Los centros de datos son fundamentales para procesar las enormes cantidades de información que requieren los servicios de la compañía y, con el desarrollo de la IA, su importancia creció todavía más.
Google aumentó sus emisiones totales un 48% respecto de 2019, mientras que en 2023 registró 14,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente. El incremento anual también fue significativo: las emisiones fueron un 13% superiores a las de 2022.
La evolución muestra uno de los desafíos que enfrenta la industria tecnológica mientras incorpora inteligencia artificial a cada vez más productos. El crecimiento de estas herramientas no solo exige nuevos modelos y aplicaciones, sino también una infraestructura capaz de procesarlos a gran escala.
