La crisis en los servicios de trenes de larga distancia marcó un nuevo registro negativo en 2025: afectados por los cierres temporales de destinos, sumaron un total de 1.091.197 usuarios transportados, un 27% menos respecto de 2024 y un 37% en relación con 2023.
Así lo indicaron datos oficiales proporcionados por la Comisión Nacional Reguladora de Transporte (CNRT) al portal EnelSubte.com. Con su tercer año consecutivo de reducción de circulación a nueve puntos del interior del país, atrás quedó el récord alcanzado en 2022, lo que explica hoy el desplome de casi medio millón de pasajeros.
A la par, los cuatro corredores que continúan en operación también registraron una importante baja: en conjunto, perdieron en 2025 unos 253.000 pasajeros con respecto a 2024 y unos 618.000 pasajeros comparando contra 2022.
Crisis ferroviaria en Argentina: ¿qué pasó con los trenes de larga distancia?
La situación de crisis que atraviesan los servicios de trenes de larga distancia en Argentina, marcada por la eliminación de servicios y la reducción de prestaciones, no parece encontrar fondo.
Sin anuncios de inversiones a corto plazo y sin fecha de reanudación de la circulación hacia los destinos suspendidos, el sindicato de maquinistas La Fraternidad reiteró su denuncia contra el Gobierno nacional por “intentar suprimir los ferrocarriles” mediante el “desguace” de la red. En el Congreso de la Nación, a su vez, se acumulan pedidos de informes y proyectos de resolución de distintos diputados que reclaman ante el panorama regresivo.
En la misma línea, el Observatorio Social del Transporte publicó un informe en el que dio cuenta de “las consecuencias de la degradación de los trenes de pasajeros en el interior del país”. Según el relevamiento, en 2025 se registró una caída del 37,4% en la cantidad de usuarios de los servicios de larga distancia en relación con 2023.
“La reducción de servicios, la degradación deliberada de los existentes y la caída de usuarios forman parte de un mismo proceso: el retiro del Estado de un sistema estratégico para la integración territorial y el acceso al transporte público”, afirmó Eduardo Toniolli, referente de la entidad.
A modo de ejemplo, el servicio a Mar del Plata, históricamente el que más pasajeros transportaba, se vio fuertemente afectado (con una merma del 20%) como consecuencia de la eliminación del servicio a Pinamar. Las mayores reducciones se registraron en los servicios Once–Bragado (caída del 31%) y Retiro–Rosario (27%), mientras que el servicio Retiro–Junín perdió un 17% de su pasaje.
