El yoga es una herramienta ancestral con múltiples beneficios para la salud física y mental. Si bien no existe ninguna práctica que te garantice vivir más años, los expertos en yoga aseguran que ayuda a llegar mejor físicamente a la vejez.
La profesora de yoga Xuan Lan, referente en España y fundadora de la plataforma XLYStudio, sostiene que para obtener los mayores beneficios posibles de esta práctica, se debe realizar por la mañana, justo después de despertarse.
"Para envejecer en forma, recomiendo despertar con movimientos suaves y respiración lenta, hacer pausas de movilidad de cinco a diez minutos cada dos o tres horas de trabajo y practicar de dos a tres sesiones de hatha yoga a la semana", explicó en diálogo con el portal CuerpoMente.
Los beneficios de practicar yoga suave apenas te levantás
La especialista destaca que incorporar el yoga apenas uno se levanta de la cama es una de las estrategias más efectivas para mantener la movilidad, aliviar tensiones y mejorar la calidad de vida con el paso de los años.
El punto no es exigirse ni buscar hacer las posturas más difíciles, sino activar el cuerpo de manera consciente y amable, sin movimientos bruscos. Por esto, la propuesta de Xuan Lan consiste en entender al yoga como una disciplina completa en la que se combinan la atención plena, el equilibrio emocional y la respiración consciente.
Cuando dormimos, el cuerpo permanece inmóvil durante varias horas, lo que favorece la rigidez y disminuye la elasticidad. Al llegar a los 40 años, esto se vuelve más frecuente e intenso, y es por esto que es fundamental la actividad física.
Al hacer movimientos suaves al despertar, se estimula la circulación, se hidratan las articulaciones y se prepara al sistema nervioso para afrontar el día. Además, te ayuda a empezar el día con una mente más relajada.
Rutina de yoga suave para hacer apenas te levantás
1. Movilizar la columna
Acostate boca arriba, llevá las rodillas al pecho y balanceate suavemente de un lado a otro, respirando profundo. Esto relaja la zona lumbar y libera tensiones.
2. Gato y vaca
En cuatro apoyos, alterná entre arquear la espalda al inhalar y redondearla al exhalar. Este movimiento activa la circulación y conecta respiración y cuerpo.
3. Flexión hacia adelante
De pie, inclinate suavemente hacia adelante con las rodillas flexionadas y dejá caer brazos y cabeza. Mantené unas respiraciones para estirar todo el cuerpo.
