El dolor de cuello es una de las molestias más frecuentes en la actualidad. Pasar muchas horas frente a la computadora, mirar el celular con la cabeza inclinada, sostener posturas rígidas durante demasiado tiempo o convivir con altos niveles de estrés son factores que impactan directamente en la zona cervical.
Si a eso se le suman la tensión muscular acumulada o algunas patologías de la columna, el malestar puede volverse persistente y limitar la calidad de vida.
Frente a este escenario, especialistas coinciden en que la clave no está solo en tratar el dolor cuando aparece, sino en prevenirlo. Activar la zona cervical, mover el cuerpo a diario y realizar estiramientos suaves ayuda a fortalecer los músculos del cuello y los trapecios, al tiempo que mejora la flexibilidad y reduce la rigidez. En este sentido, el yoga se presenta como una herramienta sumamente efectiva.
Esta disciplina combina movimiento consciente, respiración, fuerza y relajación. Dicha integración permite corregir la postura corporal, liberar tensiones profundas y oxigenar los músculos, lo que resulta especialmente beneficioso para quienes sufren dolor cervical de forma recurrente.
Posturas de yoga para aliviar el dolor de cuello
Postura del pez
Ayuda a abrir el pecho, estirar la columna y corregir la postura corporal. Libera la rigidez del cuello y fortalece la zona dorsal.
Postura del gato
Es ideal para movilizar la columna y liberar la tensión del cuello y los hombros. Desde cuatro apoyos, se alterna entre arquear la espalda llevando la cabeza hacia arriba y redondearla llevando la barbilla al pecho, coordinando cada movimiento con la respiración.
Postura del perro boca abajo
Al ser una postura invertida, favorece la llegada de sangre a la cabeza, estira la espalda completa y libera la zona cervical.
Postura del sabio
Esta torsión suave del tronco ayuda a aliviar molestias cervicales. Se puede hacer sentado en el suelo o en una silla, manteniendo la espalda erguida y respirando profundo.
Torsión sentada suave
Una torsión simple, sostenida por varias respiraciones profundas, contribuye a relajar la musculatura del cuello y a mejorar la movilidad de la columna.
Postura del niño
Una de las más relajantes. Permite soltar el peso del cuerpo, relajar trapecios y cuello, y reducir la tensión acumulada. Es especialmente útil en momentos de estrés o cansancio.
