Crimen en Mar del Plata: un abogado lo comparó con el caso Fernando Báez Sosa: "Es idéntico"

Fabián Améndola, uno de los abogados del caso de Fernando Báez Sosa, comparó el crimen de Lucas Nahuel Larroque con el del joven que fue asesinado a la salida de un boliche en Villa Gesel en 2020. 

09 de febrero, 2026 | 20.56

El crimen de Lucas Nahuel Larroque, de 30 años, conmocionó a la localidad de Batán y a toda la ciudad de Mar del Plata. Durante la madrugada del domingo, el hombre intentó defender a la hija de su pareja en medio de una pelea entre jóvenes que terminó en un desenlace fatal. Su caso recordó al de Fernando Báez Sosa, el joven de 18 años asesinado a la salida de un boliche en Villa Gesell.

Larroque terminó siendo víctima de una brutal agresión. Y el caso de Báez Sosa fue un punto de inflexión para la justicia y la sociedad, tanto que Fabián Améndola, uno de los abogados de la familia de Fernando, lo comparó con la muerte de Lucas.

La autopsia preliminar, entregada al fiscal Leandro Arévalo, confirmó que Larroque falleció por un paro cardíaco derivado de una fractura de cráneo y una hemorragia intracraneal. El informe detalla que recibió golpes de puño y patadas, cayó al suelo y su cabeza impactó contra el pavimento. El agresor, identificado como L.V., de 18 años, no se detuvo allí: regresó y le pegó una segunda patada en la cabeza, lo que agravó las lesiones. Este accionar es clave para la imputación de homicidio agravado por alevosía.

La comparación con el caso Fernando Báez Sosa

“Al ver los videos donde el joven (Larroque) suplica desde el piso que no le sigan pegando, a uno se le viene la imagen de Fernando Báez Sosa, es idéntico”, sostuvo Améndola en diálogo con LN+. "Causa un dolor lacerante que se repitan estos episodios donde una persona pierde la vida como consecuencia de una agresión tan salvaje", sostuvo.

En referencia a las imágenes registradas del crimen, Améndola indicó que "a Lucas se lo ve desvanecido e inconsciente cuando recibe el último golpe. Hay alevosía, no tengo dudas“. Para el letrado, "son muy evidentes" los videos que circulan de la pelea.

Está muy claro que el autor se aprovechó de la indefensión de la víctima”, analizó. “Si le hubiera pegado la trompada, cae al piso y muere por eso, estaríamos hablando de un homicidio preterintencional: lo que se conoce como el dolo de la lesión y la culpa en el resultado. Es decir, que le quiso pegar y no matar: algo que en este caso no ocurrió”, planteó.

Al cierre, el abogado evocó un caso insignia en la historia penal argentina, que él mismo protagonizó.

“Cuando tenga lugar el juicio de Larroque, las partes involucradas seguramente se basen en la jurisprudencia del caso Báez Sosa“, subrayó Améndola. Luego, remató: ”Por lo pronto, acá no hay dudas que Lucas fallece con la última patada“.

Cómo fue el crimen

La pelea se originó en las afueras de un boliche ubicado en la Colectora y la calle 132. Según fuentes judiciales, todo comenzó por una discusión entre chicas vinculadas a ambas familias, que escaló de lo verbal a lo físico. En ese contexto, Larroque intervino para proteger a la hija de su pareja y a una amiga de ella. Su intención era separar y evitar que la pelea continuara, pero terminó siendo agredido.

Tras el ataque, la policía logró detener a L.V. y también a una mujer de 24 años que intentó impedir el accionar de los efectivos. Ambos fueron trasladados a disposición de la Justicia. Larroque fue asistido por una ambulancia del SAME y derivado al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata. Ingresó con traumatismo de cráneo severo, pérdida de masa encefálica y asistencia respiratoria.