A poco más de 130 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Roque Pérez combina historia, turismo rural y naturaleza, con una joya cultural que se mantiene viva desde hace más de 90 años, su histórico cine. Entre almacenes de campo, edificios ferroviarios y caminos rodeados de verde, el destino propone descubrir otra cara de la provincia de Buenos Aires.
Ubicado sobre el corredor de la Ruta Nacional 205, este pueblo es una alternativa para quienes buscan alejarse del ritmo de la ciudad y disfrutar de una salida que combine gastronomía, patrimonio y paisajes rurales. Su principal atractivo es una sala de cine que logró atravesar generaciones y conservar un lugar importante en la vida cultural de la comunidad.
El cine de Roque Pérez que tiene más de 90 años de historia
Uno de los espacios más emblemáticos de la localidad es el Cine Club Colón, una institución que representa mucho más que una sala de proyecciones. Con más de nueve décadas de historia, forma parte de la memoria colectiva de Roque Pérez y mantiene vivo el vínculo entre el cine y la comunidad.
En tiempos en los que muchas salas tradicionales cerraron sus puertas, este espacio se destaca por conservar su identidad y continuar activo. Su historia está ligada a una época en la que ir al cine era uno de los principales acontecimientos sociales de los pueblos: un punto de encuentro para vecinos, familias y amigos, donde las películas se convertían en experiencias compartidas.
La historia del cine también está marcada por el esfuerzo de los vecinos. Después de atravesar períodos de abandono, el edificio fue recuperado con la participación de la comunidad y volvió a abrir sus puertas en noviembre de 2013. La restauración permitió preservar su arquitectura y devolverle su función como espacio de encuentro cultural.
La escapada puede continuar por los antiguos almacenes y pulperías que forman parte de la identidad de Roque Pérez. Estos establecimientos conservan mostradores, objetos antiguos y una estética que remite a otras épocas, pero también mantienen una función social, son lugares donde los vecinos se reúnen y los visitantes pueden acercarse a las costumbres del campo bonaerense.
Entre las opciones se encuentra el Almacén de Ramos Generales La Paz, vinculado con la historia de los parajes rurales del distrito. También se pueden conocer otros espacios tradicionales, como La Querencia, El Gramiyal y los almacenes de Carlos Beguerie.
La gastronomía es parte fundamental del recorrido, las picadas, las empanadas caseras, los asados y otras preparaciones criollas permiten transformar una visita breve en una experiencia de turismo rural. Antes de viajar, conviene consultar los horarios de cada establecimiento, ya que no todos tienen la misma disponibilidad.
Para una escapada de fin de semana, una buena alternativa es dedicar el primer día al casco urbano, sus espacios históricos y la gastronomía local, y reservar el segundo para recorrer los parajes rurales, visitar el Cine Club Colón y disfrutar de la naturaleza. Es importante tener en cuenta que el cine está ubicado en La Paz Chica, fuera del centro urbano. Por eso, antes de organizar la visita, se recomienda consultar con el área de turismo los horarios de apertura y las actividades disponibles.
