Cortes de luz: qué electrodomésticos hay que desconectar en la ola de calor para que no se quemen

Los apagones pueden generar subas de tensión que dañan a los electrodomésticos. Cuáles son los aparatos más sensibles y qué hacer para protegerlos cuando regresa el servicio.

16 de enero, 2026 | 21.18

El jueves 15 de enero por la tarde se reportó un apagón masivo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que dejó a más de 800 mil usuarios sin el servicio eléctrico, según informó Edenor. Los cortes de luz se debieron a una falla en la subestación de Morón en una jornada que la térmica pasaba los 30 grados. 

A las pocas horas, el suministro regresó pero con los picos de tensión y las subas repentinas se pueden dañar seriamente los electrodomésticos, incluso si están apagados pero enchufados. Por eso y, para evitar inconvenientes, es importante que los usuarios sepan qué artefactos habría que desenchufar en situaciones como esta.

Cuáles son los electrodomésticos más expuestos a los cortes de luz

Los aparatos más expuestos son los que cuentan con componentes electrónicos sensibles. Televisores, computadoras, consolas de videojuegos y routers pueden sufrir la quema de fuentes o placas madre ante una sobretensión.

Lo mismo ocurre con los aires acondicionados, cuyo uso se intensifica durante la ola de calor y cuyos sistemas internos no toleran bien las reconexiones abruptas.

También corren riesgo los microondas, hornos eléctricos y equipos de audio. En muchos casos, el daño no se detecta de inmediato: el aparato vuelve a encender, pero comienza a fallar con el correr de los días, lo que deriva en reparaciones costosas o en la necesidad de reemplazarlo.

La heladera merece una mención aparte. Si el corte de luz es breve y aislado, se recomienda no desenchufarla ni abrir la puerta para conservar el frío. Sin embargo, cuando hay interrupciones intermitentes, conviene desconectarla hasta que el servicio se estabilice. Las reconexiones repetidas pueden dañar el compresor, una de las piezas más caras del artefacto.

Entonces, frente a apagones frecuentes, conviene desenchufar los electrodomésticos más sensibles y volver a conectarlos recién cuando la electricidad haya recuperado estabilidad.