La megaobra para construir un río artificial en Brasil

Con el proyecto se busca redistribuir agua en las zonas más áridas para garantizar un suministro constante.

18 de febrero, 2026 | 17.12

Brasil da un paso gigante en materia de ingeniería civil con la construcción de un cinturón hídrico en el estado de Ceará, al noroeste del país. Esta respuesta estructural le hará frente a la escasez hídrica a través de la creación de un "río artificial" que beneficiará a más de 20 municipios.

Con el megaproyecto se busca redistribuir agua en las zonas más áridas. El mismo ya alcanzó un 91% de ejecución y se encamina a cambiar el mapa hídrico de la región.

A diferencia de las canalizaciones tradicionales, este sistema funciona como una arteria inteligente de distribución que interconecta cuencas hidrográficas mediante una red de más de 1300 kilómetros de extensión, diseñada para captar el excedente del Trasvase del Río San Francisco y transportarlo hacia las regiones más vulnerables mediante un complejo sistema de gravedad y bombeo controlado.

Cómo es el "Cinturón de agua", el megaproyecto brasileño

La obra de 145 kilómetros de extensión fue diseñada para trasladar caudales desde la presa de Jati hacia las áreas con mayor estrés hídrico. Según datos de la Secretaría de Recursos Hídricos de Brasil, el sistema permitirá llenar embalses y crear una red de seguridad que conecte cuencas históricamente aisladas.

Uno de los puntos técnicos más destacados es que el flujo del agua se realiza aprovechando la pendiente natural del terreno, lo que reduce la necesidad de bombeo y disminuye los costos operativos. Esto garantiza un suministro constante hacia la región más árida del estado.

Usa una serie de sifones invertidos, túneles excavados en roca cristalina y canales revestidos con geomembranas de alta densidad para minimizar la pérdida por infiltración y evaporación, un factor crítico en climas de altas temperaturas. Además, la obra permite que el agua recorra distancias transcontinentales hacia el embalse Castanhão, el mayor de la región, asegurando que el suministro para el consumo humano y los polos industriales de Fortaleza no dependa exclusivamente de la irregularidad de las lluvias locales.

Los beneficios y el impacto en la región

Por otro lado, el proyecto asegurará el abastecimiento para 24 municipios y beneficiará de manera directa a 561.000 personas en la región del Cariri. Cuando finalicen los lotes 3 y 4 —previstos para junio de este año—, el sistema podrá abastecer no solo el consumo humano, sino también la industria y el turismo.

La obra no solo permitirá el acceso al agua potable, sino que también asegura el riego continuo. El proyecto también generó un ecosistema económico de alta predictibilidad, reduciendo drásticamente los costos de seguros agrarios y fomentando la inversión en agricultura de precisión.

El diseño de este "río artificial” conecta con el sistema conocido como "eje de agua", lo que amplió su alcance a más de 5 millones de habitantes. Los sectores productivos también se verán beneficiados por la megaobra.

De acuerdo a la consultora TPF Ingeniería, durante décadas la región operó bajo fuerte incertidumbre climática, con pérdidas agrícolas recurrentes. La infraestructura permitirá estabilizar la economía local y mejorar la capacidad de respuesta ante sequías severas asociadas a fenómenos como El Niño.