Tras el último adiós de familiares y amigos, Diego Maradona ya descansa en paz

Los restos del mejor futbolista de la historia fueron enterrados en un cementerio de Bella Vista.

26 de noviembre, 2020 | 19.50

Los restos de Diego Armando Maradona fue enterrado en el cementerio Jardín de Bella Vista, en una ceremonia reservada para un grupo reducido de familiares y amigos.

El cortejo fúnebre del mejor jugador de todos los tiempos llegó alrededor de las 19, luego de lo que fue el velorio público en la Casa Rosada. La caravana salió de la casa de Gobierno en medio de una multitud agolpada para darle el último adiós al ídolo.

No sin inconvenientes en el trayecto debido a la cantidad de personas que intentaron acercarse a Maradona en el camino, los familiares y amigos pudieron reunirse con los restos de Diez en el cementerio, donde se realizó una ceremonia privada de corte religioso.

La despedida fue encabezada por sus hijas, Dalma, Giannina y Jana; sus ex parejas, Claudia Villafañe y Verónica Ojeda; los hermanos y hermanas de Maradona y un puñado de amigos y familiares. Al momento de despedir el féretro, todos se acercaron al sitio para tener un último contacto.

Minutos más tarde, el grupo se desperdigó por la zona, pero se mantuvo durante un largo tiempo en el lugar. Las imágenes televisivas mostraron abrazos y contención entre los presentes.

El camino hacia el último adiós

El recorrido hacia el cementerio se inició a las 17.47 desde la Casa de Gobierno. Al paso de Diego multitudes se las ingeniaron para seguirlo y ofrecer su respeto: en motos, frenando sobre el carril contrario de la Autopista 25 de Mayo. 

Los puentes peatonales también fueron improvisados como potenciales tribunas desde las que se descolgaban banderas argentinas por doquier, mientras la gente vitoreaba a Diego y lanzaba papelitos sobre el vehículo fúnebre que trasladaba su féretro.

Inclusive, desde los edificios linderos a la autopista, que permitían en sus alturas una buena visión de la circulación del cortejo, sus habitantes agitaban brazos, banderas y pañuelos, mientras fotografiaban el paso final de Maradona hacia la eternidad.

El cortejo sufrió algunas demoras cuando se pasó de largo la entrada al Camino del Buen Ayre. Entonces debió retomar por colectora, donde quedó trabado por el público que se amontonó alrededor del coche fúnebre. Atravesado el obstáculo, el recorrido continuó por el Camino del Buen Ayre hasta la bajada en la Avenida Julio Roca y desde allí un kilómetros más hasta la entrada al cementerio privado Jardín Bella Vista, en la avenida Mayor Irusta 5.631, siempre con gran cantidad de público saludando su paso. La llegada se produjo exactamente a las 19

La entrada del cortejo al cementerio fue la última posibilidad del público por tener cerca a su ídolo, ya que las puertas se cerraron para que en su interior lo recibieran sus hijas y entorno más íntimo.

¡Hasta siempre, Diego! ¡Te vamos a extrañar!

 

LA FERIA DE EL DESTAPE ►