La naturaleza volvió a regalar una postal conmovedora en Misiones, tras la aparición de una yaguareté ya conocida, llamada "Apepú". El momento quedó registrado por uno de los dispositivos de monitoreo de los animales y lo más precioso del video es que se la ve junto a su cría mientras jugaban en el medio de la selva del Parque Nacional Iguazú.
En las imágenes se observa a la hembra avanzar tranquilamente entre la vegetación mientras su cachorro la sigue de cerca e intenta atraparle las patas. Los dos permanecieron durante varios minutos en frente de la cámara, algo que fue muy llamativo porque los yaguaretés suelen desplazarse con rapidez y evitan permanecer demasiado tiempo ante elementos extraños.
Más allá de la ternura que generó el video, el registro tiene un enorme valor para quienes trabajan en la conservación de la especie. Las imágenes forman parte del seguimiento que realiza desde hace 23 años el Proyecto Yaguareté, la iniciativa que estudia la situación de estos animales en Argentina y en Brasil.
Apepú, una yaguareté seguida desde el 2016
Apepú fue identificada por primera vez en el año 2016, cuando tenía aproximadamente dos años. Actualmente se calcula que tiene unos 12, y su aparición junto a una nueva cría constituye una señal optimista para los especialistas.
El coordinador de Territorio Yaguareté Facundo Quintela destacó el interés que genera observar la interacción entre los dos animales durante varios minutos frente al dispositivo de monitoreo. El registro obtenido permite conocer mejor los comportamientos de los felinos y confirmar que Apepú continúa reproduciéndose.
Afortunadamente, el avistamiento de Apepú y su cría también se suma a otros registros recientes de yaguaretés que muestran una recuperación de la población en la región.
Una especie todavía amenazada
Aunque la población de yaguaretés en Argentina alcanzó alrededor de 90 ejemplares hacia el 2024, duplicando los registros del 2003, el panorama todavía está lejos de ser seguro: la especie aún está catalogada como en peligro crítico de extinción.
Entre las principales amenazas aparecen la pérdida de bosque nativo, la caza furtiva y los conflictos con productores rurales por ataques al ganado. En Misiones, la superficie de bosque nativo perdida equivale a unas 34 veces el tamaño de la Ciudad de Buenos Aires, según los datos difundidos por el Proyecto Yaguareté.
Por este motivo, la imagen de Apepú jugando con su cachorro tiene un significado que va mucho más allá de lo conmovedor. Es también una señal optimista para la especie, que todavía necesita protección para seguir habitando los bosques de Argentina.
