Liliana es una de las marcas de electrodomésticos más populares de Argentina. Sus ventiladores son los protagonistas de los veranos, mientras que sus lavarropas, cafeteras, microondas y demás productos forman parte de la vida diaria de los argentinos. Sin embargo, muy pocos conocen el origen de la marca y el de su nombre.
Quién fue Liliana y por qué se llaman así los electrodomésticos
Al contrario de lo que muchos pueden pensar, Liliana no es el nombre de un familiar o alguien cercano de los dueños de la marca, sino que este nombre surgió de un insólito momento. Cuenta la historia que Aaron Jacobson fue al Registro de Patentes de Rosario para registrar su marca y al notar que todos los nombres que tenía en mente ya estaban ocupados, decidió preguntarle a la empleada que lo atendió cómo se llamaba: Liliana. Así, de manera completamente azarosa, fue bautizada la marca.
La historia de Liliana: cómo nació la marca
Liliana fue fundada por Aaron Jacobson, un hombre dedicado al negocio textil que, en sus ratos libres, construía e inventaba objetos en su taller. Ese hobby lo llevó a fabricar una máquina de coser, y el resultado lo entusiasmó tanto que decidió dar un paso más ambicioso. Así, en 1946, compró un terreno lindero a su casa con la idea de instalar allí su propia fábrica.
La primera venta de la marca fue una licuadora. Desde aquel comienzo artesanal hasta hoy pasaron más de 75 años, y en ese camino Liliana se convirtió en una marca con presencia en todo el país. Actualmente cuenta con una amplia línea de productos que abarca las categorías de Cocina (procesadoras, licuadoras, batidoras, mixers, equipos de cocción, ralladores y picadores), Desayuno, Ropa, Aspiración, Calefacción Exterior e Interior, Ventilación, y una línea Hogar que incluye campanas, purificadores y termotanques.
El gran salto de la compañía hacia el mundo de los electrodomésticos llegó de la mano de Oscar, el hijo de Jacobson, quien impulsó con fuerza la venta de estos productos junto a los llamados "productos de estación", entre los que se destacan los icónicos ventiladores de la marca, un clásico de cada verano argentino. Esa decisión terminó por consolidar a Liliana como una de las grandes marcas de la industria nacional hasta el presente.
