En el corazón de Catamarca existe un pueblo homónimo de una de las ciudades más increíbles del mundo: Londres. A diferencia de la capital británica, la Londres argentina está en el valle de Hualfín y ofrece una de las escapadas más completas del noroeste.
Londres se caracteriza por los paisajes de montaña, sus construcciones históricas y la fuerte identidad cultural con el patrimonio arqueológico que invita a viajar siglos hacia atrás recorriendo sus calles.
Y es que a pocos kilómetros del pueblo se encuentra El Shincal de Quimivil, que es uno de los complejos arqueológicos más importantes del país. La antigua ciudad fue un centro fundamental del Imperio Inca en el sur del Tawantinsuyu y llegó a albergar a unas 2.000 personas.
El Shincal, los vestigios del Imperio Inca en Catamarca
Los investigadores estiman que El Shincal fue construido entre los años 1471 y 1536 y que su período de mayor importancia se extendió durante los siglos XV y XVI. El complejo ocupa unas 30 hectáreas y conserva más de un centenar de construcciones que permiten reconstruir cómo era antiguamente la ciudad.
El trazado urbano tenía forma de damero y estaba organizado alrededor de una gran plaza de armas reconocida como aukaipata. Allí también se encontraba un importante sector administrativo, galpones, un acueducto de piedra y diferentes espacios destinados a actividades políticas y ceremoniales.
Entre los lugares que más llaman la atención se encuentra la Kallanca, una construcción de aproximadamente 70 metros de largo que funcionaba como almacén y que también habría tenido funciones administrativas.
El recorrido incluye además la plataforma ceremonial Ushnu, una residencia destinada a los jefes y las famosas escalinatas que conducían hacia espacios vinculados al culto del Sol y la Luna. El sitio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1997.
Un pueblo de casas coloridas, iglesias y artesanías
Londres ofrece mucho más que su patrimonio arqueológico. El pueblo se caracteriza por sus calles tranquilas, casas coloridas y árboles frutales, en el marco del paisaje serrano catamarqueño.
Entre sus atractivos están las dos plazas históricas José Eusebio Colombres e Hipólito Yrigoyen. En la primera se encuentra la iglesia de San Juan Bautista, y la Yrigoyen está frente a la Inmaculada Concepción.
También se puede visitar un museo instalado desde 2017 en una antigua casona de finales del siglo XVII, dedicado a preservar las costumbres, creencias, artes y saberes populares de la región.
Londres es también considerado el punto de partida de la Ruta del Telar, donde los artesanos mantienen vivas las técnicas tradicionales para elaborar ponchos y prendas con lana de oveja y llama y pelo de vicuña.
