La muerte de un enfermero en el interior del Hospital Interzonal General de Agudos (Higa) mantiene conmocionada a la ciudad de Mar del Plata. En la noche del miércoles, el cuerpo del hombre fue hallado sin vida en el área de hematología, con una jeringa clavada en el abdomen.
Tras el hallazgo, se dio inmediato aviso a las autoridades, quienes constataron el fallecimiento del enfermero de 51 años. Según trascendió, el hombre estaba ubicado en forma cúbito dorsal, con la jeringa clavada y con dos puntas de ampollas a su lado.
Según 0223, la fiscal Romina Díaz tomó la causa caratulada como averiguación de causales de muerte y dispuso la realización de distintos peritajes a cargo de la Policía Científica en el lugar preservado.
De qué murió el enfermero hallado muerto en el Higa de Mar del Plata
El resultado preliminar de la autopsia indicó que el enfermero murió por un paro cardíaco. Sin embargo, la investigación continúa para reconstruir los hechos, sobre todo después de la declaración de una de las colegas de la víctima, quien indicó que el hombre presuntamente solía inyectarse sustancias en su lugar de trabajo.
En la misma línea, se ordenaron estudios complementarios y pericias toxicológicas para determinar si la muerte del hombre está relacionada con la intervención de algún tipo de sustancia en su cuerpo.
El caso recordó lo ocurrido en la causa propofol, iniciada por la denuncia de faltantes de medicamentos en el Hospital Italiano de Buenos Aires. En la misma están procesados Delfina “Fini” Lanusse y el anestesiólogo Hernán Boveri.
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El antecedente mediatizado: la causa "Propofol"
Recientemente, el fiscal general Ricardo Sáenz, a cargo de la causa, sostuvo que hay elementos de prueba suficientes para acreditar que Lanusse y Boveri se aprovecharon de su posición para desviar propofol y otros insumos hospitalarios. Según la investigación, retiraban los fármacos de la farmacia con el pretexto de usarlos en cirugías, pero en realidad se los llevaban a sus casas para consumo personal y la realización de fiestas clandestinas.
Entre los testimonios que respaldan sus dichos se destaca el de Mercedes S., colega y amiga de Lanusse. La profesional aseguró que presenció episodios de consumo de propofol en la casa de “Fini”, con la participación de Boveri y que allí observó la utilización de “vinchas VIS”, un material que se usa para monitorear anestesia y que no debería salir del hospital.
Chantal Leclerq, otra anestesióloga y amiga de Lanusse, declaró que encontró a "Fini" tirada en su casa, semi inconsciente, y que ella misma fue quien le confesó que se había “drogado” con Boveri. Otras dos colegas, N. y K., afirmaron haber visto insumos hospitalarios en la vivienda de la joven residente. Mientras que en el domicilio de Boveri, también secuestraron elementos similares.
