La Justicia Federal de Mar del Plata dispuso la restitución de la pintura “Retrato de una dama” a Marie von Saher, heredera del galerista neerlandés Jacques Goudstikker, cuyas obras fueron saqueadas durante la persecución nazi en la Segunda Guerra Mundial.
La decisión quedó formalizada el pasado viernes durante una audiencia en el Juzgado Federal N°1 de Mar del Plata. Allí se acordó la suspensión de juicio a prueba para Patricia Kadgien y Juan Carlos Cortegoso, imputados por encubrimiento agravado tras haber conservado y ocultado la obra en una vivienda de dicha ciudad. La mujer es hija de Friedrich Kadgien, un ex funcionario del régimen de Adolf Hitler.
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Como parte del acuerdo, Kadgien y Cortegoso desistieron de forma definitiva de todo reclamo presente o futuro sobre el cuadro, una obra del siglo XVIII atribuida al pintor italiano Giacomo Antonio Melchiore Cerutti. Además, durante los próximos 24 mesesm deberán cumplir reglas de conducta fijadas por el Tribunal.
Entre las obligaciones, se dispuso un aporte de 2,4 millones de pesos cada uno al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata, que podrán abonar en cuotas mensuales. El acuerdo evita, por el momento, la realización de un juicio oral y una eventual condena. Si incumplen las condiciones establecidas o cometen otro delito durante el plazo dispuesto, podrían perder ese beneficio.
La postura de la heredera y sus representantes legales
Marei von Saher estuvo representada en la causa por las abogadas Yaél Weitz y Amelia Keuning, del estudio neoyorquino Freedman Normand Friedland (FNF) y sus colegas argentinos Herberto Antonio Robinson, Guillermo Brady y Juan Ignacio Pascual. Previo a la resolución, los letrados habían dejado en claro la postura de su clienta ante el juez: “La señora Marei von Saher no busca aquí una indemnización, ni una compensación económica, ni un beneficio patrimonial. Tampoco busca venganza. Lo que busca es la restitución. Después de 86 años, lo que se pide es simplemente eso: que el cuadro vuelva a sus dueños”, dijo Brady.
La historia y el hallazgo del cuadro
El “Retrato de una dama” formaba parte de la colección de Goudstikker en Ámsterdam, integrada por más de mil piezas, incluidos Rembrandt y Vermeer. Tras huir del régimen nazi, el neerlandés murió en la travesía y la galería fue apropiada por los ocupantes alemanes.
El recorrido del cuadro hasta la familia Kadgien no está documentado con precisión. El descubrimiento de la pintura en Mar del Plata se produjo el año pasado, a partir de una investigación de un medio neerlandés que lo identificó en fotografías de una inmobiliaria, colgado en el living de la vivienda. Ante la Justicia, la mujer argumentó que la obra había sido adquirida en 1943 por una cuñada de su padre en un museo de Colonia.
El avance de la investigación
El fiscal federal Carlos Martínez, a cargo del Área de Atención Inicial de la Unidad Fiscal, con la colaboración de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), impulsó el caso el 25 de agosto de 2025, tras las denuncias presentadas por INTERPOL Argentina y la Dirección General de Aduanas (DNA), que depende de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
A partir de los primeros indicios, se realizaron distintos allanamientos para ubicar el cuadro; uno de ellos en el domicilio de la hija del ex funcionario nazi y su pareja. Poco después, el 3 de septiembre, el abogado que representaba a los sospechosos entregó el cuadro en la sede de la Unidad Fiscal.
Luego del hallazgo fue puesta a disposición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por el juez federal de Mar del Plata, Santiago Inchausti, hasta tanto se pueda determinar a quién correspondía su entrega definitiva. Fue una pericia de la Academia Nacional de Bellas Artes la que confirmó que la pintura pertenecía a la galería de Goudstikker en los Países Bajos.
Los analistas determinaron que se trata de una obra del naturalismo lombardo del siglo XVIII atribuible a Giacomo Ceruti y no a Giuseppe Ghislandi, como se creyó en un principio. Para ello se basaron en el cuidado descriptivo de los vestidos, que remite a obras como el Retrato de la marquesa Laura Vitali Aliprandi.
El valor de la obra y su posible exhibición en Argentina
La pintura, valuada en alrededor de 250.000 euros —aunque el valor simbólico y testimonial superaría ampliamente esa estimación monetaria—, quedó bajo custodia judicial desde que fue entregada por la defensa de los imputados, hace poco más de un año. Los peritos de la Academia Nacional de Bellas Artes certificaron su atribución y confirmaron que se encuentra en buen estado de conservación.
La heredera de Goudstikker, que vive en Estados Unidos, expresó su voluntad de que el cuadro tenga una exhibición pública en la Argentina antes de su traslado definitivo a Países Bajos. Entre las alternativas analizadas, se evalúa una muestra en el Museo del Holocausto de Buenos Aires, aunque también existen gestiones para definir otro espacio de exposición. La entrega material de la obra dependerá de los pasos administrativos y judiciales previos, ya que el cuadro todavía se encuentra bajo custodia de la Corte Suprema.
