La investigación por el femicidio de Aixa acaba de sumar pruebas que comprometerían directamente al principal sospechoso, Alejandro Sofía. Un video de una cámara de seguridad registró el momento en que llegó a la casa de la víctima y los investigadores encontraron un elemento que lo ubica en la escena del crimen.
El material ya forma parte de la causa y permitió establecer los movimientos del sospechoso en las inmediaciones del domicilio de Aixa en las horas previas al hallazgo de la joven.
La investigación busca determinar cómo fueron los últimos momentos de la víctima y cómo se llegó hasta su muerte. Cabe remarcar que Aixa fue hallada ahorcada en un intento por hacer pasar su homicidio como un suicidio.
El acusado se encuentra detenido y a disposición de la Justicia tras un operativo de allanamiento que se montó en la casa de su abuela en Tigre, donde estaba escondido.
El registro de las cámaras de seguridad y la gorra
Las imágenes de una cámara de seguridad se convirtieron en el elemento central de la investigación. En el video registrado se puede observar al principal sospechoso llegando hasta la casa de Aixa.
Además de la grabación, los investigadores encontraron una prueba material que vincularía a Sofía directamente con el femicidio. Se trata de una gorra verde con un logo blanco y negro, que estaba en la casa de su abuela, y que se lo ve utilizar en el mencionado video.
El elemento ya fue enviado a los peritajes correspondientes para analizar si existe una conexión concreta con los hechos que se investigan.
El femicidio de Aixa
La joven de 20 años, fue hallada ahorcada el miércoles por la mañana en su casa de Dique Luján, en el partido de Tigre. Su papá fue quien descubrió el cuerpo de su hija, cuando a la vivienda después del trabajo.
Las sospechas apuntaron directamente contra su expareja, Alejandro Sofía, con quien había mantenido una relación de más de un año y la joven lo había denunciado en reiteradas oportunidades por violencia de género. Además sobre él recaía una medida perimetral vigente, que le prohibía acercarse a Aixa.
El sospechoso había estado detenido por una causa de lesiones y amenazas, pero había recuperado la libertad hace dos meses. Tras el femicidio, el chico le mandó un mensaje a un amigo en el que dijo que se había “mandado una cagada”. También publicó un video de despedida en sus estados de WhatsApp.
