La crisis económica impulsó a muchas personas a buscar destinos low cost para vacacionar durante el verano del 2026. En este escenario cada vez más complicado para el bolsillo de la clase media salió a la luz un destino ideal para jubilados, con posibilidad de contacto con la naturaleza.
Villa General Belgrano se consolidó, con el paso de los años, como uno de los destinos turísticos más singulares de la provincia de Córdoba. Ubicada en el Valle de Calamuchita, esta localidad combina una fuerte impronta centroeuropea con paisajes serranos, ríos cristalinos y una oferta gastronómica que atrae visitantes durante todo el año. Lejos de ser solo un destino de fiestas tradicionales, el pueblo ofrece múltiples experiencias para quienes buscan descanso, naturaleza y buena mesa.
Caminar por el centro es el primer paso para entender su identidad. Las construcciones con techos a dos aguas, madera a la vista y balcones floridos remiten a pueblos alpinos, una estética cuidada que se mantiene gracias a normas urbanísticas estrictas. La Avenida San Martín concentra comercios, cervecerías, casas de té y restaurantes, y funciona como el eje de la vida turística. Allí se respira un clima tranquilo, ideal para recorrer sin apuros y dejarse tentar por los aromas que salen de las cocinas.
Entre los lugares más visitados se destacan la Torre del Reloj, uno de los símbolos del pueblo, y la Casa del Bicentenario, donde se realizan exposiciones culturales y eventos. A pocos kilómetros del centro, el Cerro de la Virgen ofrece una caminata accesible con una vista panorámica del valle, especialmente recomendable al atardecer. También es muy concurrido el Paseo de los Arroyos, un circuito natural que bordea cursos de agua y permite disfrutar de la vegetación autóctona en un entorno cuidado.
La gastronomía es, sin dudas, uno de los grandes atractivos de Villa General Belgrano. La influencia alemana y centroeuropea se refleja en platos tradicionales como el goulash con spaetzle, las salchichas artesanales, el chucrut y las fondues. A esto se suma una destacada producción de cerveza artesanal, con fábricas locales que ofrecen variedades rubias, rojas y negras, muchas de ellas premiadas a nivel nacional. Para el momento dulce, las tortas centroeuropeas —como la Selva Negra o el strudel de manzana— son casi obligatorias, acompañadas de café o chocolate caliente.
Un destino ideal para disfrutar la naturaleza
Más allá de la mesa, el destino es especialmente atractivo para los amantes de la naturaleza. Los ríos que atraviesan la zona, como el río Los Reartes y el río El Sauce, ofrecen balnearios naturales con aguas claras y playas de arena, ideales para los meses de verano. En temporada baja, estos espacios se transforman en refugios de calma, perfectos para leer, caminar o simplemente escuchar el sonido del agua.
El entorno serrano invita también a realizar actividades al aire libre. Senderismo, trekking suave, cicloturismo y cabalgatas son algunas de las opciones más elegidas. Muy cerca se encuentran reservas naturales y caminos rurales que permiten explorar el paisaje del Valle de Calamuchita, con vistas abiertas, flora nativa y una biodiversidad que sorprende a quienes se animan a salir del circuito urbano.
A lo largo del año, Villa General Belgrano mantiene una agenda de eventos que refuerza su perfil turístico, entre ellos la Fiesta Nacional de la Cerveza, celebrada en octubre, y festivales gastronómicos en distintas estaciones. Sin embargo, el verdadero encanto del pueblo se percibe incluso fuera de esas fechas, cuando el ritmo es más calmo y se puede disfrutar con mayor profundidad de su entorno.
