A dos meses de la muerte del soldado Rodrigo Gómez, quien se suicidó en la Quinta de Olivos y desató una ola de muertes dudosas en el Ejército Argentino, se conoció la carta de despedida que escribió para su familia antes de tomar la decisión de quitarse la vida.
Días atrás se confirmó que siete presos lo extorsionaban a través de un perfil falso en una aplicación de citas.
Gómez comenzó su carta despidiéndose de su familia y pidiendo disculpas por la "estúpida decisión" de quitarse la vida. "No quiero ser una carga para todos y no te quiero dar problemas nunca más", le dijo el soldado a su madre.
El soldado prestaba servicio en el Ejército Argentino y cumplía sus funciones en la Quinta de Olivos, donde fue encontrado muerto en uno de los puestos internos el 16 de diciembre pasado. La noticia cobró relevancia nacional inmediatamente y la investigación quedó a cargo de la jueza María Arroyo Salgado.
Hace pocos días, la investigación reveló que el suicidio ocurrió en el marco de una estafa que sufrió el soldado Gómez de parte de siete reclusos de la Unidad 36 de Magdalena, quienes contactaron a la víctima mediante una aplicación de citas, utilizando un perfil falso bajo el nombre de "Julieta Ayelén Cardozo", con quien Gómez entabló una relación digital.
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Apenas se difundió la muerte del soldado se supo que había dejado una carta, aunque no se reveló su contenido hasta ahora. La carta fue compartida por la propia Arroyo Salgado, en una conferencia de prensa junto a la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Qué dijo el soldado Gómez en su carta de despedida
"Lamento mamá, por esta estúpida decisión. Pero no quiero ser más una carga para todos y no te quiero dar problemas nunca más. Te quiero mucho, a ambos", escribió el convicto de 21 años al principio de la carta, dirigiéndose a su familia.
En el segundo párrafo, el soldado Gómez también se despidió de sus compañeros de armas. "Gracias a todos los del Ejército por darme esta oportunidad de estar en sus filas. Gracias a todos. Lo lamento mucho", escribió.
"¿Quién diría que entrar a una app de citas me traería muchos problemas? Y esa app, y a partir de esa app, estoy con problemas legales y muchas deudas. Y ni siquiera con esos policías puedo solucionar nada porque supuestamente, si les pagaba para que se solucionara, esto parece ser estafa, porque solo piden más y más plata. Pero bueno, esos policías son más corruptos que otra cosa. Me dejaron con muchas deudas, pero bueno, ya no importa, ya nada importa. Nunca creí que mi vida fuera a terminar así. Yo no le tengo miedo a la muerte, sino respeto. A lo que sí le tengo miedo es a decepcionarlos y a quedarme solo, y eso me aterra", agregó el soldado, refiriéndose directamente a las extorsiones que sufría por haber iniciado una relación virtual con una supuesta chica mediante la aplicación. Tiempo después, se descubrió que se trató de una estafa diagramada por siete presos ya identificados.
"Si no dije nada, es porque no quería darles problemas a nadie más, ni a mi familia ni al Ejército. No es una muerte honorable, sino más bien patética. Nunca pensé que mi vida iba a terminar así por una app de citas", escribió Gómez al final de la carta.
La operatoria desde la cárcel: cómo era el mecanismo de los detenidos para extorsionar al soldado Gómez
La jueza Arroyo Salgado, a cargo de la causa, explicó en conferencia de prensa que los siete reclusos operaban desde la Unidad Penitenciaria N°36 de Magdalena. La magistrada también repasó ante la prensa otros casos con un modus operandi similar, lo que indicaría una operatoria delictiva de una organización criminal coordinada desde dentro del sistema carcelario, la cual utilizaba perfiles falsos en redes para contactar a sus objetivos.
El caso, que inicialmente se investigaba como un suicidio común, ahora profundiza en los presuntos delitos de extorsión y asociación ilícita que podrían haber llevado a la tragedia. La justicia federal sigue igualmente con las pericias y el análisis para determinar con exactitud el alcance de la red y su responsabilidad en el desenlace fatal.
