Habló la abogada argentina que quedó retenida en Brasil por hacer gestos racistas

La joven, de 29 años, y oriunda de Santiago del Estero aseguró estar "arrepentida" y que tiene "miedo" tras haberse difundido el caso en los medios brasileños.

18 de enero, 2026 | 17.14

Agostina Páez es una abogada e influencer argentina de 29 años, oriunda de Santiago del Estero, que cobró relevancia internacional en las últimas horas debido a un incidente judicial en Brasil. Ella es uno de los cientos de argentinos que eligió el país carioca para pasar sus vacaciones de verano, pero fue denunciada por trabajadores de un bar en Río de Janeiro tras realizar gestos "racistas".

Páez fue detenida por la Policía Militar de Brasil tras lo ocurrido en un bar de Ipanema, le retuvieron su pasaporte y hasta que no determinen los pasos a seguir en su causa deberá usar tobillera electrónica. Todo empezó durante una salida nocturna en la zona sur de Río de Janeiro junto con su grupo de amigas.

Habían asistido a un boliche y surgió una discusión cuando se retiraban del lugar. “Pagamos la entrada y todo lo que consumimos. Cuando estábamos por salir, nos retienen y nos dicen que con la pulsera había cosas que no habíamos pagado. Nosotras habíamos pagado todo en el momento. Tengo los comprobantes, con los horarios y todo”, aseguró la joven en diálogo con el diario El Liberal.

Sin embargo, lo que primero se conoció de la argentina fue un video que se viralizó en redes sociales y despertó polémica y repudio en el país vecino: a Paez se la ve en retirada junto con su grupo, pero vuelven una y otra vez la cara hacia del staff del bar. Tras haber cruzado la calle, se ve a la joven abogada vestida con un top blanco y un short de jean, hace gestos propios de los primates y grita "Monos. Uh, uh, uh" en dirección al bar.

Qué pasó con Agostina Páez en Brasil

Según la versión de Paéz, antes de protagonizar el video, la situación se había vuelto tensa cuando ella y sus amigas comenzaron a reclamar lo que consideraban un cobro indebido. “Empezamos a decirles que nos estaban robando, que eran unos ladrones. Ellos se nos reían en la cara. Pagamos de todos modos”, recordó.

La argentina sostuvo que al salir del bar, los empleados del bar las habían seguido por las escaleras y les realizaban gestos obscenos. “Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando yo hago ese gesto. No los llegaba a ver bien. Los gestos eran más para mis amigas”, explicó.

Pero los gestos fueron comprendidos como racistas por los trabajadores del bar y los denunciaron como tales. El momento quedó registrado por las cámaras de seguridad de la zona y, según medios brasileño como O’Globo y G, los gestos y expresiones de la abogada se interpretaron como "racistas".

 El caso fue relevado por la 11° Delegación Policial de Rocinha, que dispuso la detención de Paez y la retención de su pasaporte. Además, este sábado se le colocó una tobillera electrónica para que no se corra el riesgo de fuga. Se le atribuye haber usado la palabra "mono", consideraba un insulto de fuerte carga discriminatoria en el contexto brasileño.

La preocupación de Agostina Páez

“Estoy recibiendo muchísimas amenazas. Cerré mis cuentas. Estoy muerta de miedo, literal”, expresó la argentina sobre la situación que vive en estos momentos. La Justicia brasileña intervino rápidamente y le prohibió abandonar el país. “Ahora estoy encerrada en un departamento porque sé que en todos los medios brasileros está mi cara, mi nombre”, lamentó.

La santiagueña también se mostró arrepentida por su reacción. “Obviamente ha sido la peor reacción. Estoy muy arrepentida de esa reacción”, admitió. No obstante, insistió en que no tuvo la intención de dirigir los gestos al personal del bar. “No debería haber reaccionado así. No quise hacerles las señas a ellos directamente. Era por la euforia, por el momento vivido, y era para mis amigas”, resaltó.