Furioso reclamo de los vecinos a concejales por la falta de obras de los Valdés: "Dejen de robarnos"

Tras las inundaciones, un grupo de ciudadanos ingresó al recinto y cargó contra los ediles por la falta de planificación y de mantenimiento. Advierten que "hace 20 años que está el radicalismo y no hay soluciones" para este tipo de fenómenos. 

05 de enero, 2026 | 19.00

El impacto del temporal reavivó el malestar social de vecinos de diferentes localidades de Corrientes. Luego que las lluvias dejaran más de 600 evacuados, el Concejo Deliberante de ciudad capital fue escenario de una fuerte protesta: habitantes del barrio San Ignacio exigieron respuestas sobre las promesas incumplidas que afectan su calidad de vida.

La falta de planificación y de mantenimiento convirtió un fenómeno meteorológico previsible en una emergencia hídrica. Ciudadanos de San Luis del Palmar y otras localidades apuntan contra la falta de obras y responsabilizaron a la gestión provincial encabezada por Gustavo Valdés, que hace algunas semanas heredó su hermano Juan Pablo.

Ahora, el fastidio se trasladó al órgano legislativo y de control del gobierno municipal. La sesión, que transcurría con normalidad, se vio interrumpida por la llegada de un grupo de vecinos que, con pancartas en mano, manifestaron su descontento. La situación escaló cuando una de las vecinas se dirigió a los concejales con un discurso contundente, desafiando a los políticos presentes y demandando acciones inmediatas. "Para hacer un hotel 5 estrellas o refacciones en el Velódromo hay plata", pero "para la gente que realmente trabaja y que quiere vivir dignamente, no hay", lanzó con furia la mujer. 

Pese a los intentos de los ediles e integrantes de la seguridad del lugar para frenar su furia, la perjudicada por las inundaciones advirtió que la comunidad vecinal está desgastada por la falta de respuestas. "Estamos cansados. Dejen de robarnos y mentirnos en la cara", arremetió contra los concejales presentes en un video publicado por el medio Canal 12 Misiones

"Hace 20 años que está el radicalismo acá y no hay soluciones", apuntó. El reclamo de los vecinos del barrio San Ignacio no es un hecho aislado, sino el síntoma de un agotamiento estructural que recorre la provincia. Mientras el agua retrocede lentamente de las viviendas, queda al descubierto la precariedad de infraestructura. Para los afectados, la recurrencia de estas inundaciones no responde únicamente a la intensidad de las precipitaciones, sino a una desidia administrativa que prioriza otros proyectos. 

Emergencia hídrica en Corrientes: las inundaciones desataron una crisis del campo y productores piden respuestas

La tensión en el Concejo Deliberante refleja una fractura cada vez más profunda entre la agenda política y las urgencias de la calle. En este marco, muchos campos quedaron cubiertos por agua, lo que despertó la preocupación de los productores. Según el relevamiento oficial difundido por el Ministerio de Producción provincial, los registros pluviométricos entre el 1.º y el 31 de diciembre pasado reflejaron que la zona norte y centro de la provincia fue la más castigada, con hasta 570 milímetros, más del triple del promedio para la época.

La localidad de San Miguel encabezó el triste récord con 570,1 milímetros caídos en apenas un mes. El acumulado anual llegó a 2878,7 mm. En tanto, la capital provincial registró 563 mm en ese periodo, mientras que en la zona productiva de Gobernador Virasoro las lluvias alcanzaron los 547,2 mm. Otras localidades como Ituzaingó (491 mm) y Saladas (244 mm) también sufrieron el embate del clima.

Sergio Sonza es productor ganadero de Caá Catí (departamento de General Paz) y señaló que en su zona cayeron 500 milímetros en un mes. “El agua me tapó y pasa por arriba del camino. Por suerte, en el campo tengo salideros donde los animales se pueden refugiar. La situación es más compleja hacia San Luis del Palmar, que son nuestros vecinos; están a unos 80 o 100 kilómetros y esos campos están totalmente tapados de agua. Hay gente que está sacando sus animales hacia otros campos, a zonas más altas", narró.

Luego, señaló que la situación de normalidad en el clima en los últimos años desapareció en la región productiva. “Estamos oscilando todo el tiempo entre seca y exceso de lluvia. Realmente no sabemos qué esperar, porque no hay un punto medio, no tenemos un año que sea normal”, aseguró en declaraciones para La Nación