Las botellas de plástico pueden ser más peligrosas de lo que a simple vista parecen, y es que sus moléculas afectan al organismo de manera silenciosa. Así lo alertó la biotecnóloga española Lucía Almagro, quien compartió un video en Instagram comentando los peligros de ciertos plásticos.
"No utilices este tipo de botellas de plástico para tomar agua", indicó la especialista mientras mostraba una botella plástica convencional en un bazar. Según explicó, muchos de estos recipientes están fabricados con sustancias químicas que pueden migrar al líquido que contienen. “El BPF (sobre todo) y el BPS son moléculas que se están utilizando para sustituir el ya prohibidísimo BPA, pero al parecer también tienen efectos similares”, advirtió, en referencia a compuestos ampliamente presentes en la industria del plástico.
Acto seguido, profundizó: "Cuando una molécula es disruptor endocrino nos indica que altera nuestro equilibrio hormonal, pero a todos los niveles. Puede afectar en la reproducción (la mayoría de ellos) pero también en otros aspectos como la tiroides, el páncreas y la diabetes o un sin fin de efectos". E insistió: "Y ojo, porque no es la cantidad lo que importa aquí, ya que a pequeñas cantidades también se observa efecto (y parece lógico pensando que las hormonas trabajan con poca cantidad)".
Qué botellas hay que usar: la solución
Por suerte, existe una alternativa más segura. Lucía Almagro explicó que lo mejor es optar por botellas de cristal o acero inoxidable, materiales que no liberan sustancias químicas al entrar en contacto con líquidos. Las botellas de acero, además, tienen el plus de ser más resistentes, por lo que resultan una opción práctica para el uso cotidiano y especialmente recomendables para niños.
De todas formas, la especialista aclaró que no todos los plásticos son igual de problemáticos. Existen botellas y recipientes fabricados con polipropileno, un tipo de plástico considerado más seguro para el contacto con alimentos y bebidas. Este material se puede identificar fácilmente, ya que cuenta con el número 5 dentro del símbolo de reciclaje, presente en la base de las botellas y también en muchos tuppers.
Pequeños cambios, como elegir botellas de vidrio, acero inoxidable o plásticos seguros, ayudan a reducir la exposición a sustancias potencialmente nocivas y a promover hábitos más conscientes en el consumo cotidiano. Para poder identificarlo hay que dirigir la mirada sobre el símbolo de reciclaje de los productos, y si el número es 7, por ejemplo, hay que descartarlos como opción.
