Beneficios de la meditación durante la menopausia: cómo ayuda a aliviar los sofocos

La meditación es una gran aliada durante la menopausia. Los beneficios de esta práctica.

24 de enero, 2026 | 20.15

La menopausia es una etapa inevitable en la vida de las mujeres, marcada por profundos cambios hormonales que impactan tanto en el cuerpo como en el plano emocional. Sofocos, alteraciones del sueño, irritabilidad, ansiedad, niebla mental y cambios en el estado de ánimo son algunos de los síntomas más frecuentes que pueden aparecer durante este período. Frente a este escenario, cada vez más mujeres buscan alternativas no médicas para atravesar esta etapa con mayor bienestar.

En ese abanico de opciones, la meditación se posiciona como una herramienta con beneficios comprobados. No se trata de una solución mágica ni inmediata, pero sí de una práctica que, sostenida en el tiempo, puede generar cambios reales en la forma de experimentar los síntomas de la menopausia. Reservar apenas unos minutos al día para frenar, respirar y reconectar con una misma puede marcar una diferencia significativa en el bienestar físico y emocional.

Los beneficios de la meditación durante la menopausia

La meditación mindfulness, en particular, ha demostrado ser eficaz para reducir el estrés y la ansiedad, dos factores que influyen directamente en la intensidad de los sofocos. "Aunque cada experiencia de la menopausia es única, se ha demostrado que la meditación mindfulness puede ayudar a aliviar algunos de los síntomas físicos y emocionales asociados con este periodo. Así como a ver este cambio como una oportunidad para reconectar con una misma, con nuestros deseos y necesidades", asegura Myriam Campelo, directora de Petit BamBou.

Los síntomas de la menopausia se pueden aliviar con la meditación.

Más allá del alivio emocional, la práctica meditativa también ayuda a mejorar la concentración, disminuir la sensación de “niebla mental” y reducir la sobrecarga de pensamientos. En el caso puntual de los sofocos, aprender a observar las sensaciones corporales sin resistirse a ellas, acompañándolas con respiración consciente y visualizaciones, puede ayudar a transitar esos momentos con menor malestar. Como señala Campelo: "Cómo me encuentre va a repercutir en la intensidad y frecuencia de los sofocos".

Otro de los grandes aportes de la meditación es la posibilidad de cambiar la mirada sobre la menopausia: dejar de vivirla como una pérdida y empezar a transitarla como una etapa más de la vida, con desafíos, pero también con oportunidades de autoconocimiento y aceptación.

Cuánto tiempo hay que meditar para empezar a ver resultados

Una de las dudas más habituales al acercarse a la meditación es cuánto tiempo hay que practicarla para notar cambios reales. La buena noticia es que no hace falta dedicar horas ni realizar esfuerzos extremos. Según los especialistas, entre cinco y diez minutos diarios pueden ser suficientes para comenzar a percibir beneficios, especialmente en términos de calma, regulación emocional y reducción del estrés.

No existe un momento ideal del día para meditar. "Lo más relevante es encontrar cuál es el mejor momento para mí", explica Campelo. Para algunas mujeres puede ser por la mañana, antes de que empiece la rutina, mientras que para otras resulta más efectivo al final del día. "Antes de acostarse puede ser interesante ya que ayuda a relajarse y favorecer el descanso", concluye.