Investigadores del CONICET prueban un nuevo tratamiento para el Alzheimer

Un estudio argentino demostró en ratones que la combinación de pulsos de luz y sonido a 40 Hz fortalece el hipocampo y favorece la neurogénesis, clave para la memoria. ¿Será el avance que la ciencia buscaba para tratar el Alzheimer?

13 de enero, 2026 | 19.57

Un novedoso estudio liderado por investigadores del CONICET reveló que la estimulación simultánea con luz y sonido intermitentes a 40 Hz potencia las conexiones neuronales en el hipocampo, la región cerebral fundamental para la formación de nuevas memorias y gravemente afectada en el Alzheimer.

Esta investigación, realizada en ratones envejecidos, mostró que la intervención multisensorial genera nuevas neuronas que se desarrollan de manera más compleja y establecen conexiones más eficientes que en animales sin estimulación, según explicó Mariela Trinchero, autora principal y científica del CONICET.

Un hallazgo clave fue que la combinación sincronizada de estímulos auditivos y visuales da resultados superiores a la aplicación de cada uno por separado. “El motivo de esta sinergia aún debe ser dilucidado”, señaló Alejandro Schinder, uno de los líderes del equipo.

Las oscilaciones en frecuencia gamma, que oscilan entre 30 y 100 Hz en humanos, están relacionadas con funciones cognitivas como la memoria y el aprendizaje, pero se debilitan con la edad, afectando la comunicación neuronal. En pacientes con Alzheimer, estas oscilaciones están especialmente alteradas.

Desde 2016, con un estudio pionero del MIT, se sabe que la luz parpadeante a 40 Hz reduce la acumulación de placas amiloides en cerebros de ratones, marcadores que contribuyen al desarrollo del Alzheimer. Desde entonces, la estimulación con luz a esta frecuencia se investiga como un posible tratamiento experimental en humanos.

Para avanzar en el conocimiento sobre los mecanismos de acción, el equipo argentino expuso ratones envejecidos a pulsos de luz LED y tonos auditivos a 40 ciclos por segundo. Analizaron el hipocampo, donde se genera neurogénesis durante toda la vida, aunque esta disminuye con la edad.

Este tratamiento no invasivo fortalece las conexiones neuronales en el hipocampo.

Trinchero explicó que los efectos positivos de esta estimulación dependen de la activación de señales que promueven el crecimiento neuronal, en particular del receptor TrkB, fundamental para la plasticidad cerebral.

Este trabajo experimental aporta evidencia clave para desarrollar estrategias accesibles y no invasivas que puedan frenar el deterioro cognitivo ligado al envejecimiento y a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

“El trabajo contribuye a cerrar una brecha clave entre los ensayos clínicos en curso y la comprensión básica de sus efectos, y podría sentar las bases para el diseño futuro de estudios clínicos también en América Latina”, destacó Schinder, quien subrayó la importancia de estudiar la plasticidad neuronal para promover un envejecimiento saludable.

Estos son los 10 estadios del Alzheimer

1. Olvidos frecuentes: uno de los primeros signos de alerta suele ser la pérdida de memoria reciente. La persona puede olvidar fechas importantes, eventos que acaban de suceder o hacer preguntas reiteradas porque no recuerda las respuestas.

2. Problemas para organizarse o planificar: comienzan a surgir dificultades para llevar adelante tareas que antes eran simples, como seguir una receta conocida o administrar las cuentas del hogar. Esto puede traducirse en una ejecución más lenta o errores que antes no ocurrían.

3. Dificultades en actividades cotidianas: acciones habituales como manejar electrodomésticos, cumplir con rutinas laborales o recordar reglas básicas se vuelven cada vez más complicadas para quien padece la enfermedad.

4. Confusión con el tiempo y el espacio: es habitual que las personas con Alzheimer pierdan la noción del día, del mes o del año, y que se desorienten fácilmente, incluso en lugares que les resultaban familiares.

5. Problemas para interpretar información visual: la lectura, la percepción de colores o contrastes, y la identificación de objetos o su relación en el espacio pueden volverse complejas, afectando la comprensión visual.

6. Dificultades con el lenguaje: al participar de una conversación, puede resultar difícil encontrar las palabras adecuadas o mantener el hilo. A veces, utilizan descripciones en lugar de los términos correctos: por ejemplo, llamar "palito para escribir" a un lápiz.

7. Pérdida y desubicación de objetos: es frecuente que coloquen pertenencias en lugares inusuales y luego no logren recordar dónde las dejaron ni cómo rastrear sus movimientos para hallarlas.

8. Juicio deteriorado: con el avance del Alzheimer, las personas pueden mostrar falta de criterio al tomar decisiones, como confiar en desconocidos, entregar dinero sin razón o actuar sin pensar en las consecuencias.

9. Falta de motivación: las actividades que antes generaban placer o interés empiezan a ser evitadas. Disminuye el deseo de participar en eventos sociales, practicar hobbies o realizar deportes, sin una razón aparente.

10. Cambios emocionales y de conducta: la enfermedad suele venir acompañada de alteraciones en el humor y la personalidad. Quienes la padecen pueden mostrarse irritables, ansiosos, desconfiados o tristes, especialmente cuando están fuera de su entorno habitual.