Caminar por este rincón de Salta es como entrar en el siglo XVIII: fue elegido entre los 50 pueblos más lindos del mundo

A 2.780 metros sobre el nivel del mar y con sólo 1.523 habitantes, Iruya fue seleccionado por el prestigioso medio de viajes Condé Nast Traveler entre los 50 pueblos más hermosos del mundo.

01 de julio, 2026 | 12.00

"¿Quiere ver de cerca la famosa y hermosa región de Salta en Argentina? Bueno, Iruya lo es". Así comienza a describir Iruya el prestigioso medio de viajes Condé Nast Traveler, en su nota con la lista de los 50 pueblos más hermosos del mundo.

Situado a 2.780 metros de altura sobre el nivel del mar y con una población de 1.523 habitantes, este pueblo "colgado en la montaña" se caracteriza por sus calles empinadas, una gran iglesia que es un objeto más que apreciado por la lente de los fotógrafos, y un estilo de vida tranquilo y amigable. La selección, que no se elaboró en forma de ranking, destacó a los pequeños destinos turísticos que cuentan con "lugareños amables, hoteles boutique y un encanto antiguo", e incluyó paradisíacos sitios de todo el mundo.

El medio especializado describe la experiencia de llegar a Iruya como una aventura en sí misma: solo se puede acceder a través de un viaje en autobús muy polvoriento de cuatro horas desde la región vecina de Jujuy. Pero una vez que se llega, las vistas despejadas del río Iruya abajo, los cóndores volando arriba y la asombrosa meseta andina en cada esquina hacen que el esfuerzo valga la pena. Iruya está dentro de la biosfera de Las Yungas, declarada lugar histórico nacional en 1995 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2002, un reconocimiento que subraya su valor cultural y natural excepcional.

Arquitectura y atractivos de Iruya

Sus calles son empedradas, empinadas y angostas, y las casas son de adobe, paja y piedra, una arquitectura que se mantiene intacta desde la época colonial. La iglesia Nuestra Señora del Rosario y San Roque es uno de los puntos más fotografiados del pueblo, junto con el Mirador el Cóndor, el Mirador de la Cruz, el Río Iruya, la Awawa Casa de la Cultura, la pasarela peatonal y la plaza Santa Rosa Guevara.

El casco histórico posee una interesante arquitectura colonial que transporta a los visitantes a otra época. La mejor época del año para visitarla es entre marzo y junio y de agosto a diciembre, evitando la época de mayores lluvias —de diciembre a marzo— cuando pueden producirse inundaciones y aludes que dejan al pueblo aislado.

La zona montañosa del norte salteño tiene una característica especial: las laderas este tienen abundante vegetación y caudalosos ríos, mientras que las laderas oeste son áridas y secas. Entre las atracciones que ofrece Iruya se encuentran el circuito de los Caminos del Inca, un recorrido que permite conocer las costumbres ancestrales y el pasado precolombino, y el circuito de los Cóndores, una zona a la que se puede acceder mediante vehículos para admirar a estos ejemplares típicos de la zona a casi 4.800 metros de altura.

Cómo llegar y qué comer en Iruya

Iruya se encuentra a 320 kilómetros de la capital salteña, y el pueblo con el que tiene más conexión es Humahuaca, en Jujuy, a unos 70 kilómetros. Sale un micro a diario hacia allí, y se tarda cuatro horas para llegar.

En Iruya todo queda lejos: para llegar a la capital salteña se necesitan por lo menos siete horas y es necesario abandonar esta provincia para cruzar a través de Jujuy por la ruta 9, atravesando la Quebrada de Humahuaca.

La gastronomía de Iruya, como en toda esta zona, se caracteriza por el uso de ingredientes ancestrales y típicos de la región como quinoa, habas y variedad de papas andinas (oca, tuni, churqueña, colorada, runa, entre otras). Los platos típicos incluyen guiso de papas verdes, guiso de quinoa y pastel de quinoa, delicias que los turistas pueden saborear en los pocos pero acogedores restaurantes del pueblo.

Las fiestas patronales de Iruya

Entre las fiestas patronales que caracterizan este pueblo se encuentra la danza de "Los cachis", hombres que integran una especie de ballet sagrado que danza frente a la Iglesia en honor a la Virgen. En honor a la Virgen del Rosario, la festividad más importante del pueblo, las calles se decoran y el repique de campanas acompaña durante todo el día los bautismos, la novena y la misa, finalizando con fuegos artificiales. También se celebra a San Roque, otro patrono de Iruya, con una procesión por las calles del pueblo seguida de la danza de los "cachis".

A principios de agosto, la tradicional fiesta de la ofrenda a la Pachamama consiste en darle comida y bebida a la tierra, y a fines de ese mes se lleva a cabo la festividad de San Ramón en Las Higueras, un caserío cercano a Iruya. Este pueblo salteño, con su encanto antiguo y su arquitectura colonial, se ha ganado un lugar entre los destinos más hermosos del mundo, cautivando a quienes buscan un viaje al corazón de la puna argentina.