De cara a la temporada de vacaciones, viajar a Brasil vuelve a posicionarse entre las opciones preferidas por los turistas argentinos. Para quienes planean viajar a Brasil en auto, resulta clave conocer con anticipación los requisitos para entrar a Brasil, especialmente la documentación exigida en frontera y durante los controles en ruta, para evitar demoras o inconvenientes.
Requisitos para entrar a Brasil con auto desde Argentina
Al momento de viajar a Brasil en auto, las autoridades migratorias y de tránsito solicitan una serie de documentos obligatorios tanto para las personas como para el vehículo. Estos requisitos pueden ser verificados en el paso fronterizo y también en controles internos dentro del país vecino.
En primer lugar, todos los ocupantes del vehículo deben contar con Documento Nacional de Identidad (DNI) vigente o pasaporte en buen estado. Cualquiera de los dos documentos es válido para ingresar a Brasil desde Argentina, siempre que permita acreditar la identidad de cada pasajero.
El conductor, además, debe presentar la Licencia Nacional de Conducir (LNC) correspondiente a la categoría del vehículo que maneja. Esta licencia debe estar vigente y en formato físico o digital habilitado.
Documentación obligatoria del auto para entrar y manejar en Brasil
Dentro de los requisitos para entrar a Brasil, la documentación del automóvil es un punto central. Es obligatorio presentar la cédula verde del vehículo o, en su defecto, la autorización digital disponible a través de la aplicación Mi Argentina. En caso de no ser titular, la autorización debe estar correctamente registrada.
También se exige contar con un seguro automotor con cobertura Mercosur. Este punto es clave, ya que las autoridades brasileñas suelen verificar que la póliza incluya explícitamente la cobertura internacional dentro del bloque regional.
Otro documento indispensable es la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) o Verificación Técnica Vehicular (VTV) vigente. Sin este requisito al día, el ingreso puede ser denegado o generar sanciones durante el viaje.
En cuanto a la patente, debe estar colocada correctamente, ser legible y no presentar adulteraciones. Si el vehículo aún no tiene chapa definitiva, se admite la provisoria dentro de los plazos legales: 10 días para autos 0 km y hasta 60 días en caso de reposición, según lo informado por el Ministerio de Justicia.
Permisos especiales y viajes con menores en Brasil
Cuando se trata de viajar a Brasil, también es importante considerar situaciones particulares. Si viajan menores de edad sin ambos padres o con uno solo, se debe presentar el permiso correspondiente firmado ante escribano o autoridad competente, según la normativa vigente.
Este requisito forma parte de los controles migratorios habituales y su incumplimiento puede impedir la salida del país. Por ese motivo, se recomienda verificar con antelación toda la documentación vinculada a menores.
Tiempos de viaje y cruces fronterizos más utilizados en Brasil
Además de los papeles necesarios, viajar a Brasil en auto implica planificar tiempos y rutas. La duración del viaje varía según el punto de partida y el destino final dentro de Brasil. Desde Buenos Aires hasta Río de Janeiro, el trayecto puede demandar entre 30 y 37 horas, recorriendo entre 2500 y 2800 kilómetros. Desde Córdoba, el tiempo estimado ronda las 36 horas.
Para quienes eligen las playas de Santa Catarina, el viaje desde Buenos Aires suele insumir entre 20 y 25 horas de manejo efectivo, sin contar paradas prolongadas.
El cruce fronterizo más utilizado desde Buenos Aires es Paso de los Libres – Uruguaiana. En temporada alta, los trámites migratorios pueden demorar entre una y tres horas o incluso más. Por eso, se recomienda contemplar posibles esperas y organizar paradas para descanso, con pernocte en ciudades intermedias como São Gabriel o Pantano Grande.
Una planificación es clave para evitar inconvenientes en Brasil
Contar con todos los documentos exigidos y conocer los requisitos para entrar a Brasil permite encarar el viaje con mayor tranquilidad. Viajar a Brasil en auto sigue siendo una alternativa atractiva, pero requiere organización previa, tanto en lo administrativo como en la planificación de rutas y tiempos, para disfrutar del trayecto sin sobresaltos.
