El "China Zorrilla", el ferry 100% eléctrico más grande del mundo, ya se encuentra en Uruguay y se prepara para incorporarse al servicio de Buquebus entre Buenos Aires y Colonia del Sacramento. La embarcación llegó al puerto de Nueva Palmira el sábado, después de ser trasladada desde Oceanía a bordo de un buque especializado.
El nuevo catamarán fue construido por el astillero australiano Incat y tiene 130 metros de eslora y 32 metros de manga. Puede transportar hasta 2100 pasajeros y 225 vehículos, una capacidad que supera ampliamente a la del resto de la flota de la compañía.
Homenaje rioplatense: la historia detrás del nombre de la embarcación
La embarcación lleva el nombre de la actriz uruguaya "China" Zorrilla, por decisión de Juan Carlos López Mena, fundador y presidente de Buquebus, quien eligió homenajearla con el nuevo buque.
¿Cómo funciona el China Zorrilla, el ferry eléctrico más grande del mundo?
El "China Zorrilla" funciona mediante un sistema de propulsión 100% eléctrica, alimentado por un conjunto de baterías con una capacidad superior a 40 MWh. El sistema mueve ocho motores eléctricos conectados a waterjets, que permiten impulsar y maniobrar la nave sin recurrir a motores de combustión para su propulsión.
La estructura fue fabricada en aluminio naval, una elección vinculada con la reducción del peso de la embarcación y el aprovechamiento de la energía almacenada. El paquete de baterías es uno de los componentes centrales del proyecto y tiene un peso estimado de unas 275 toneladas.
Inversión de US$ 300 millones y adecuación eléctrica en Puerto Madero
Para permitir su funcionamiento regular fue necesario adaptar la infraestructura eléctrica de ambos lados del Río de la Plata. En Buenos Aires, Buquebus trabajó junto con EDESUR para adecuar la terminal de Puerto Madero, mientras que en Colonia del Sacramento se instaló una estación eléctrica con participación de UTE.
El desarrollo del "China Zorrilla" y la modernización de las terminales demandaron una inversión estimada en US$300 millones, de acuerdo con información proporcionada por la compañía. El financiamiento incluyó un préstamo de US$107 millones del Banco Santander Uruguay, respaldado parcialmente por una garantía de US$67 millones de la Corporación Financiera Internacional (IFC).
El traslado desde Australia también requirió una operación especial: el ferry recorrió más de 15.000 kilómetros a bordo del Black Marlin, un buque heavy-lift que transportó la embarcación desde Tasmania hasta Nueva Palmira. Allí fue liberada mediante una maniobra de flotación antes de continuar hacia Colonia.
