Las manchas de humedad en las paredes suelen ser uno de los problemas más frecuentes en el rubro de la construcción. La primera reacción al encontrarlas en el interior de una vivienda siempre es taparlas con pintura, pero esa solución se sabe que es apenas momentánea. Si no se elimina primero el origen de la humedad, las manchas pueden volver a aparecer y el deterioro ponerse peor.
Los especialistas en albañilería recomiendan primero sanear la pared antes de cualquier reparación estética. Y en esa línea, el primer paso consiste en observar si existen grietas y determinar de dónde proviene el agua. Una vez asegurada la solución de la filtración, la superficie debe permanecer completamente seca.
Cómo arreglar las grietas en la pared y quitar la humedad: paso a paso
Con la pared seca, hay que retirar todo el material deteriorado. Para hacerlo se puede utilizar una espátula y sacar los restos de pintura suelta, yeso o partes dañadas. La limpieza debe ser profunda, aunque sin excederse para no agrandar innecesariamente el área afectada.
Si además existen grietas, es importante determinar si son superficiales o si pueden tener origen estructural. En el primer caso no existe mucho riesgo ya que afectarían solamente la pintura o el revestimiento, pero en el segundo, pueden atravesar elementos de carga.
Para evaluarlas, se recomienda limpiar la zona, observar su dirección y comprobar su profundidad con una espátula fina. Las grietas diagonales pronunciadas, especialmente aquellas cercanas a los 45 grados, pueden requerir ayuda profesional. También es útil marcar sus extremos con lápiz y controlar si aumentan de tamaño con el tiempo.
Una vez arreglada la pared, se puede aplicar un sellador, preferentemente aislante, para evitar que las manchas vuelvan a aparecer. Después se reparan los desperfectos con masilla o yeso. Lo ideal es aplicar dos capas: una primera para cubrir los huecos, seguida de lijado y limpieza del polvo, y una segunda para alisar la superficie y que quede uniforme.
Luego, el fijador. Para mejorar la adherencia de la pintura y evitar diferencias de color en las zonas reparadas, se aplica en dos manos, respetando los tiempos de secado.
Los tres tipos de humedad que pueden aparecer en una pared
Cabe destacar que no todas las manchas tienen el mismo origen. Reconocerlas puede ayudar a encontrar la solución adecuada. Los tres tipos de humedad que pueden aparecer en una pared son:
- Humedad por filtración: se produce cuando el agua exterior atraviesa una superficie debido a problemas de impermeabilización. Es frecuente encontrarla en techos o sectores superiores de las paredes, acompañada de goteras, manchas oscuras y pintura que se desprende.
- Humedad por condensación: aparece cuando el vapor generado dentro de la vivienda se acumula sobre superficies frías. Es habitual durante el invierno y puede provocar gotas en ventanas, moho negro y olor persistente a humedad.
- Humedad por capilaridad: ocurre cuando el agua del suelo asciende por los poros de los materiales. Generalmente se manifiesta en la parte inferior de los muros, con manchas blanquecinas y un polvillo producido por las sales minerales.
En todos los casos, pintar sin solucionar primero la causa solo oculta temporalmente el problema. Identificar el tipo de humedad y reparar su origen es el primer paso para evitar que vuelva a aparecer.
