Tras el surgimiento de distintos terremotos en el mundo, la actividad sísmica volvió a generar interrogantes en Argentina. En un contexto de reconstrucción de tragedias tanto en Venezuela como en Colombia, el geólogo Javier García advirtió sobre la posibilidad de que Mendoza sea escenario de un movimiento de gran magnitud, que podría alcanzar entre 7 y 7,5 grados.
El especialista remarcó que se trata de una posibilidad y no de una predicción precisa. La aclaración resulta importante ya que la ciencia no cuenta actualmente con herramientas que permitan establecer con exactitud el día, la hora o el lugar donde ocurrirá un terremoto. El alerta de García apunta a recordar y subrayar que Mendoza se encuentra en una región con actividad tectónica y antecedentes de grandes sismos.
Las provincias argentinas con mayor riesgo sísmico
En realidad, el riesgo no se limita solo a Mendoza. Según el análisis del geólogo Andrés Folguera, las zonas con mayor exposición se encuentran principalmente en el oeste y noroeste del país. Entre las provincias más comprometidas aparecen San Juan y Mendoza, aunque también existen sectores de riesgo en otras regiones cordilleranas y del noroeste.
La historia sísmica argentina muestra que estos fenómenos pueden provocar daños sumamente importantes: San Juan y Mendoza han registraron terremotos destructivos a lo largo del tiempo. Para Folguera, el hecho de que en los últimos años no se hayan producido grandes eventos no significa que el peligro haya desaparecido y es una cuestión vinculada más con el tiempo y el azar.
El especialista también marcó un factor fundamental: muchas ciudades están construidas sobre fallas activas, por lo que la calidad de las construcciones y el cumplimiento de las normas sismorresistentes son determinantes para reducir el impacto de un eventual fenómerno.
Después de los últimos terremotos, Mendoza enciende alertas
Los terremotos de Venezuela y Colombia volvieron a despertar alertas sobre la actividad de las placas tectónicas en América Latina y sobre la posibilidad de que ocurran eventos de gran magnitud en el país.
García sostuvo que un terremoto de entre 7 y 7,5 grados podría producirse en Mendoza en el corto plazo, aunque insistió en que no puede determinarse cuándo sucedería. El planteo funciona como un recordatorio sobre la necesidad de prevenir y de estar preparados para un fenómeno como tal.
En una región con antecedentes sísmicos importantes, es fundamental contar con las construcciones adecuadas, con conocer las medidas de seguridad y con fortalecer los sistemas de respuesta.
