Mientras el gobierno de Javier Milei mantiene paralizada gran parte de la obra pública nacional, Santiago del Estero profundiza una política habitacional sostenida durante más de una década. En este contexto, celebró la entrega de 34.000 viviendas sociales destinadas a familias en situación de vulnerabilidad y ratificó la continuidad de un programa que busca erradicar "ranchos" y mejorar las condiciones de vida en el interior.
La iniciativa está destinada a familias que no tienen acceso al mercado inmobiliario formal y se convirtió en una de las principales políticas públicas de la provincia. En contraste con el escenario nacional, la administración santiagueña a cargo de Elías Suárez decidió sostener el financiamiento del plan mediante recursos provinciales.
De esta manera, busca garantizar la continuidad de las construcciones y mantener activa una herramienta considerada clave para el desarrollo social y económico.
Viviendas, arraigo y empleo local
Además de atender el déficit habitacional, el programa tiene impacto directo sobre las economías regionales. La ejecución de las obras involucra a comisiones municipales, intendencias y cooperativas de trabajo, generando empleo y movimiento económico en distintas localidades del interior provincial. Actualmente se encuentran en construcción 649 viviendas en diversos parajes y municipios. Al mismo tiempo, las autoridades proyectan finalizar y entregar 1.500 nuevas unidades antes de concluir 2026.
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Desde el Gobierno provincial destacan que el programa no solo brinda una solución habitacional, sino que también fortalece el arraigo de las familias en sus comunidades de origen y mejora la infraestructura social en zonas históricamente postergadas.
Una política pública consolidada a través de las gestiones
El programa nació en el año 2013 bajo el impulso político de la entonces gobernadora dra. Claudia Ledesma Abdala de Zamora, quien estructuró el andamiaje del Ministerio de Desarrollo Social para dar respuesta a la emergencia habitacional rural y periférica. Posteriormente, la iniciativa fue profundizada y dotada de mayor escala presupuestaria por la gestión del ex mandatario y actual senador nacional Gerardo Zamora, federalizando la entrega en los 27 departamentos de la provincia.
En el presente ciclo, el programa continúa ejecutándose con firmeza y celeridad bajo la conducción del gobernador Elías Suárez, quien ha reasignado partidas del erario público para blindar las obras frente al complejo escenario de desfinanciamiento y recortes de fondos nacionales.
Esa continuidad permitió consolidar una estrategia de largo plazo orientada a reemplazar viviendas precarias y ranchos por hogares con condiciones dignas para miles de familias santiagueñas. En un contexto de fuerte ajuste nacional y retracción de la inversión pública, Santiago del Estero apuesta a sostener la obra pública habitacional como una herramienta de inclusión social, generación de empleo y desarrollo territorial.
